En zona norte se ha destapado el problema que venimos anunciando desde hace mucho tiempo: la Intervención del Sindicato Petrolero no le da cobertura a los afiliados, a éstos les producen los descuentos mensualmente y ni siquiera pueden obtener beneficios en las farmacias locales por falta de pago desde la Intervención.
Desde hace un buen tiempo desde OPI venimos advirtiendo que hay mucho disgusto en un sector de los afiliados petroleros, por la llegada de la “Intervención” al Sindicato, para quedarse, en realidad, más que para normalizar la institución. Dos de cada tres personas con las que hemos hablado rechazan la intervención, pero reconocen que el caos administrativo en que sumió al gremio el ex secretario general Héctor Segovia “hacía necesario un ordenamiento interno” y de allí el tiempo que los afiliados le han otorgado a las autoridades intervinientes, aceptando el nuevo estatus; sin embargo, observamos que hay mucho descontento entre los mismos afiliados, porque sus beneficios se han visto recortados, no tienen dónde recurrir cuando se producen despidos y en general sienten que “no tienen sindicato” y “que nadie los representa”, en tanto que todos ellos, sin excepción, señalan estar “cansados” de aportar de sus sueldos y no tener ningún beneficio, inclusive desde hace meses ya se advierte que la atención médica y la cobertura sobre medicamentos es defectuosa y hay serios atrasos en los pagos.
Ahora nace el primer gran problema en Caleta Olivia: las farmacias han cortado el servicio a la Obra Social (Ospegap) de los trabajadores petroleros, porque la Intervención hace 5 meses que no gira los fondos. En este sentido el diputado provincial Rubén Contreras hizo declaraciones por Radio San Jorge y a pesar de que se cuidó de señalar que el poder político poco puede hacer al respecto sobre un ente privado, fustigó duramente al actual Presidente de la Federación, Alberto Roberti a quien acusó de buscar un conflicto en Santa Cruz, al no cumplir con las obligaciones de pago del sindicato, a través del Interventor colocado por la entidad, el Sr Carlos Flaquier.
El legislador opinó que la Intervención descuidó mucho al trabajador petrolero de la provincia, quienes en este momento están desamparados, sin protección, sin cobertura y citó, lo que hemos dicho hace ya varios meses atrás: que se están produciendo despidos (algunos con causa y otros no) de operarios petroleros que no tienen ningún tipo de defensa ante las empresas que los echan y tampoco tienen un lugar dónde reclamar.
También Contreras reconoció que el Sindicato de Petroleros Privados es una entidad donde ingresan muchos fondos (procedente de los descuentos mensuales en casi 10 mil afiliados) y es incomprensible – señaló el diputado – que tenga problemas para pagar las farmacias, toda vez que un sindicato de primer grado como éste, debiera tener todo al día y en óptimas condiciones de servicio.
Esta situación interna del Sindicato, está generando un descontento cada vez mayor entre los trabajadores y por este motivo hace varios meses venimos adelantando un pronóstico: si esta intervención se prolonga en el tiempo, acarreará serios problemas a las empresas, porque empezarán las medidas de fuerza.
Un ex dirigente petrolero, que no participó en la última medida de fuerza propuesta por el sector de Segovia, advirtió “que no hayamos adherido a la movida de Segovia no quiere decir que esté todo bien. Aquí los compañeros saben que ya estamos podridos de no tener un gremio, de que no se nos devuelva el sindicato y encima, que nos estén faltando los servicios y haya persecuciones a compañeros en algunas operadoras donde hemos tenido problemas. Hoy ya ni a una farmacia podemos ir y la pregunta es ¿Qué hacen con nuestra plata?, porque todos los meses nos descuentan” y seguidamente se explayó sobre los motivos por los cuales, si bien en principio habían concurrido a la primera asamblea de Pico Truncado, luego desistieron de seguir a Segovia, porque se dieron cuenta de que era una movida, sólo para presionar en la coyuntura (proceso de nacionalización de YPF) y que le restituyeran a la Dirección del Sindicato de donde fue suspendido..
No obstante, volvemos a advertir que si la Intervención se prolonga y si además, el afiliado petrolero siente que, no solo ya no tiene representatividad, sino que se le han reducido drásticamente sus beneficios, en el corto tiempo comenzarán los problemas más serios dentro del sector y hay quienes opinan que es precisamente esto lo que busca la Intervención para perpetuarse, dado que la condición a la cual ataron la “normalización” del sindicato, es que “no haya problemas internos”, lo cual a criterio de los mismos trabajadores, es la propia Intervención quien los genera con su actitud y falta de cumplimiento a lo establecido por sus autoridades, cuando se hicieron cargo. (Agencia OPI Santa Cruz)

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