Amagaba con ser "el factor político" de la fórmula que comparte con el Gobernador electo, Martín Buzzi, pero sus indecisiones y sus prolongados silencios le terminaron quitando aquel perfil y ahora aparece claramente relegado al rol de un Vicegobernador tímido, que no termina de sumarse al proyecto del comodorense, que ha reforzado su liderazgo en el espacio que comparten. Mac Karthy no termina de diferenciarse del Modelo Chubut y sólo transmitió alguna queja por la sorpresiva ley que terminó con las intervenciones en los organismos autárquicos.
Esa timidez -por definir de alguna manera la estrategia-, terminó reforzando el liderazgo de Buzzi, que ha tomado por su propia cuenta el avance en la relación con el kirchnerismo y el diseño de una propuesta "de unidad" en el peronismo, herramientas concebidas como ejes centrales para dar estabilidad y margen de maniobra al futuro Gobierno de la Provincia.
El actual intendente de Trelew no parece haber tomado en cuenta, además, un dato muy sensible de cara a su propio sector político.
Es que si hay un acuerdo de Buzzi con el Frente Para la Victoria, el mackarthysmo puede terminar pagando sus indefiniciones con la reducción de espacios propios en el Gabinete que asumirá funciones el próximo 10 de diciembre.
La delicada transición que deberá afrontar Mac Karthy en Trelew, para traspasar el poder al dasnevista Máximo Pérez Catán, puede ser una de las razones que expliquen sus actuales indefiniciones, pero el costo a futuro también puede ser más que alto para el Vicegobernador electo.
Es que el trelewense -excepto en el aspecto formal-, carecerá de poder propio en una Legislatura dominada por el Frente Para la Victoria, por lo que su rol en el nuevo Gobierno corre el riesgo de ser mucho menor al que se imaginaba hasta hace menos de un mes, cuando Buzzi comenzó a avanzar en el acercamiento al Gobierno Nacional.


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