El principal bloque opositor en el Deliberante capitalino, el MPN, se dio por satisfecho con que el funcionario municipal admitió inconvenientes en diversos aspectos de la ejecución de políticas comunales. Julián Villar estuvo nueve horas en el Concejo.
El tema principal fue el manejo de la situación de emergencia declarada en la zona de la Meseta, tras el brote de leptospirosis. Pero también el MPN aprovechó para plantear cuestionamientos a la aplicación concreta del presupuesto participativo para los barrios, el cuidado de los espacios verdes, el contrato con CLIBA, la situación de los balnearios municipales, y la cuestión de la sobrepoblación de perros.
Por unas horas, pareció que lo más relevante de la complejidad urbana de Neuquén pasaba por un solo funcionario. El MPN le reconoció a Villar la actitud, luego de haberlo criticado mucho durante meses.
“Creo que hemos logrado exitosamente el objetivo. Villar se sacó la duda de que esto no era algo personal, sino que simplemente hicimos uso de una herramienta o derecho que establece nuestra Carta Orgánica”, dijo el concejal Marcelo Marchetti. Afortunadamente, con tolerancia y respeto, el Secretario pudo admitir las falencias”, destacó.
El tema del Fondo Presupuestario Participativo Barrial mereció una especial consideración del presidente del Bloque del MPN, Mario Pilatti. “Fue importante conocer las falencias que existen en su ejecución y las fallas operativas que no permiten consolidar la utilización de este fondo que es tan importante para los vecinos”, sostuvo, para afirmar después que “vamos a trabajar sobre las modificaciones y aportes que le otorguen claridad y operatividad a este Fondo”
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