Sebastián Armendano Galván, presidente del centro, se refirió a los ocho años del CUMB. Integrantes del Poder Judicial, la Facultad de Derecho y el Colegio de Abogados participaron de la ceremonia, desarrollada el lunes pasado en el penal azuleño.
La ceremonia contó con la presencia de internos varones y mujeres que actualmente cursan carreras bajo la modalidad libre en facultades pertenecientes a la Universidad Nacional del Centro (la de Sociales en Olavarría y la de Derecho en Azul), además de invitados especiales.
Entre los asistentes al acto estuvo el actual director del penal, César Lastra. Y entre los ya mencionados invitados, el Dr. David Cordeviola -actual presidente del Colegio de Abogados del Departamento Judicial Azul-, la Dra. Isabel Labattaglia -coordinadora del CUMB y docente de la Facultad de Derecho-, el ex juez de Ejecución Penal Juan Oscar Bergoglio Oyamburu, miembros de dicho juzgado e integrantes del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho.
Durante el acto, uno de los que habló fue el actual presidente del CUMB, Sebastián Armendano Galván, quien cursa mientras está detenido en la Unidad 7 la carrera de Derecho, al igual que varios de sus compañeros que también forman parte del centro que celebró sus ocho años de vida y nuclea tanto a mujeres como varones que están privados de la libertad.
Armendano Galván fue uno de los oradores durante la ceremonia, la cual incluyó que luego los asistentes recorrieran las instalaciones del centro, como así también el pabellón de la Unidad 7 donde están alojados los internos varones que están cursando estudios universitarios.
En su alocución, el estudiante hizo una reseña histórica de la vida del centro, surgido el 15 de octubre del año 2003, a través de un convenio firmado entre representantes del Ministerio de Educación de la Provincia, el SPB, el Juzgado de Ejecución Penal número 1 de Azul y la hoy Escuela de Derecho.
Fueron para la vida del centro, según dijo, "ocho años de idas y de venidas donde hemos tenido logros y fracasos".
"Rescatamos esencialmente que han sido ocho años de un incansable aprendizaje, a título individual e institucional". Y recordó que "esta ambiciosa empresa se inició en esta misma unidad penal en el año 2003, con un esfuerzo conjunto del Servicio Penitenciario, el Juzgado de Ejecución Penal número 1 de este Departamento Judicial entonces a cargo del Dr. Juan Oscar Bergoglio Oyamburu, la Escuela Superior de Derecho, hoy Facultad a cargo del decano Dr. Eduardo Víctor Lapenta y la buena predisposición de un montón de mujeres y hombres privados de su libertad, quienes decidieron dar un giro positivo a sus vidas iniciando una carrera universitaria".
La clausura de la Unidad 7 en el año 2007 hizo que el centro trasladara su sede a la Unidad 38, una de las cárceles situadas en la localidad olavarriense de Sierra Chica. Pero el centro volvió a tener sede en la cárcel de varones de Azul una vez que esa unidad penal -que recientemente cumpliera ochenta años desde su creación- fue reinaugurada.
Desde ese entonces, el trabajo de los internos que forman parte del centro fue muy importante, hasta llegar a lo que es hoy, con unos veinticinco estudiantes privados de la libertad -varones alojados en las unidades 7 y 38 y mujeres que están en la 52, la otra cárcel que hay en Azul- que cursan bajo la modalidad libre las carreras de Derecho y Ciencias Sociales.
"En cierta manera, éste sería el primer año de este nuevo renacer del centro", expresó Armendano Galván teniendo en cuenta las circunstancias antes mencionadas.
"Como cuando se poda un árbol y los brotes nuevos salen con más fuerza, así deseamos que sea este nuevo camino que estamos transitando. Que los pasos a seguir sean con mucha más firmeza y seguridad", graficó durante sus palabras el presidente del centro.
"Ya que ustedes nos propusieron transitar este nuevo camino de una vida universitaria, en este nuevo transitar adoptamos una de las máximas que tiene nuestra casa de estudios, que es la que dice que, si se nos brinda un espacio suficiente de libertad a cada uno de nosotros, podemos llegar a autodeterminarnos. O sea, a pasar de ser meros individuos a personas".
"Y si bien es verdad que hemos logrado tener un ámbito bastante amplio de autosuficiencia al nivel de lo que nos podemos manejar aquí adentro, lo que estamos pidiendo es que nos den ese ámbito suficiente de libertad para poder realizarnos, obviamente respetando los parámetros normales que tenemos que respetar porque somos privados de la libertad. Consideramos que dentro de ese ámbito podemos hacer cosas buenas".
Más adelante y dirigiéndose a los asistentes al acto -entre quienes estaban varios representantes vinculados con la creación y el funcionamiento de este centro de estudiantes- dijo: "Si bien es cierto que tenemos ese grado de autosuficiencia, también es verdad que sin la ayuda de ustedes no vamos a llegar muy lejos. El camino por realizar todavía es muy largo y necesitamos la ayuda de ustedes para no equivocar el rumbo y volver a pasar por lo que ya hemos pasado, que son los motivos por los que estamos detenidos".
Finalmente, Armendano Galván (un olavarriense de 36 años de edad) sostuvo:
"En este nuevo año redoblamos las ganas que tenemos de seguir avanzando y de seguir personalizándonos. Les pedimos por favor que no dejen de extendernos las manos, porque los necesitamos. Los necesitamos a cada uno de ustedes para seguir avanzando personalmente y porque son de vital importancia para la existencia de esta institución".
La tarea que han llevado adelante los internos para mantener en pie a este centro es para destacar.
Con recursos que a veces no abundan en situaciones de encierro, lograron volver a poner a flote un espacio que parecía perdido, dotando al mismo de material bibliográfico y de otros elementos necesarios para la vida universitaria, una vida de estudiantes que estos hombres y mujeres desarrollan desde el encierro, buscando obtener un título que el día de mañana los ayude a reinsertarse en la sociedad.
En esa lucha por mantener en pie esta institución, surge como importante ese pedido al que se refirió el presidente del CUMB, vinculado con no dejarlos solos y ayudarlos, asistirlos y asesorarlos desde diferentes instituciones, tal como ocurre ahora con la propia Facultad de Derecho, el mismo Servicio Penitenciario o el Poder Judicial.
El dato
Cerrando lo que fue la parte discursiva del acto, uno de los estudiantes leyó una carta enviada por el Padre Peter Oliver. Quien fuera capellán de la Unidad 7, en la nota recordó lo que fueron los inicios del centro. Y agradeció mediante dicha misiva lo hecho por todos aquellos que pusieron su esfuerzo para que el CUMB siguiera en pie, además de pedir por los internos para que puedan completar las carreras que han iniciado.

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