La Seccional Tercera detuvo en la madrugada del domingo a un chico de 17 años, que recientemente se había escapado del Instituto Provincial de Educación y Socialización de Adolescentes (Ipesa), por su presunta participación en dos asaltos con arma de fuego perpetrados en cercanías del barrio José Aquiles Regazzoli (Peñi Ruca).
Parada.
Cuando los efectivos recibieron esa denuncia, la relacionaron con otra que habían radicado en la misma comisaría el día anterior. Pues la mañana del viernes, en México, esquina Otegui, había sido asaltado a mano armada un hombre que se encontraba en la parada del colectivos, a las 6.30.
También lo atracaron dos individuos, uno de los cuales lo apuntó con un revolver e incluso realizó un disparo hacia el piso (el proyectil pegó en el cordón cuneta). La víctima les entregó su billetera, con 1.200 pesos y tarjetas en el interior. En ese caso, los asaltantes también se fueron corriendo, algo que para la Policía indicaba que salían del Peñi Ruca y luego volvían hacia allí para ocultarse.
Detención.
Ayer a la mañana, un sargento y un cabo de la Policía que recorrían el barrio, advirtieron la presencia de un joven que se desplazaba llevando en su mano una bolsa de nylon color negro, en cuyo interior parecía tener un elemento pesado. Los efectivos conocían de quien se trataba: un joven de 17 años que estaba internado en el Ipesa hasta que un día se fue sin autorización y nunca regresó.
Los uniformados lo vieron en Víctor Lordi y 30 de Octubre. Cuando comenzaron a caminar hacia donde estaba, el joven emprendió la fuga, quizá tratando de evitar que lo devuelvan al Instituto. En la huida saltó una reja, pero quedó enganchado de su pantalón. Entonces, uno de los efectivos lo tomó de las piernas.
Del interior de la casa a donde el adolescente pensaba ingresar, salieron otras personas, que intentaron ayudarlo, atacando a los efectivos con elementos contundentes y hasta con agua caliente. Sin embargo -siempre de acuerdo al relato de Seisdedos-, el agente logró sacarlo de allí y detenerlo. Fue entonces, cuando advirtió junto a su compañero que en el interior de la bolsa había dos armas de fuego: una pistola 9 milímetros, marca Taurus, y un revolver 38 milímetros largo, marca Orbea. La primera tenía seis balas en su cargador y el otro, cuatro proyectiles en su tambor.
Portación.
El joven quedó detenido por portación de armas de uso civil condicional en forma ilegítima. Gracias a la colaboración de la Brigada de Investigaciones y su División de Criminalística, los investigadores revelaron que la pistola había sido robada de una casa de la calle Juan XXIII el sábado 13 de octubre. En esa oportunidad, el propietario de la vivienda había denunciado el robo del arma de fuego, una notebook, una netbook y ocho mil pesos.
En la Tercera están convencidos, por la descripción que hicieron las víctimas, que el joven fue el autor, junto a un cómplice, de los dos asaltos a mano armada de este fin de semana y del robo en la casa de la Juan XXIII. El sospechoso fue trasladado en horas del mediodía de ayer a la Seccional Sexta, a disposición de la fiscal Cecilia Martiní.
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