El presidente de Bolivia, Evo Morales, fue internado el viernes en una clínica privada de Cochabamba para un sorpresivo control médico. El mandatario suspendió varios actos oficiales programados para este fin de semana.
El médico que lo atiende, Mauricio García Linera, dijo que se trataba de “ un chequeo anual de rutina ” y descartó versiones sobre presuntos problemas cardíacos. Explicó que se le hará “un chequeo cardiaco, valoración de presión arterial y otros exámenes neurólogos, otorrinos y de otros especialidades”. El alta está programada para hoy.
El vicepresidente Alvaro García Linera, hermano del médico personal del mandatario, sostuvo que fueron los ministros quienes “le obligaron” a Evo a que se haga la revisión médica ya que “ es muy trabajador y el cuerpo se cansa ”. “El presidente ya también exagera…a veces llega a las 5 de la mañana a Palacio y se va a medianoche”, agregó.
García Linera agregó que Evo lleva seis años a este ritmo y que por eso “era importante ese chequeo médico de todo un día”.
El presidente boliviano fue operado en febrero de 2009 para corregir problemas en su tabique nasal, que le habían provocado fuertes dolores de cabeza, en agosto de ese año recibió tratamiento por un aparente contagio de la gripe H1N1 y, en noviembre de 2010, fue sometido a una operación en su rodilla izquierda.

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