El problema de la violencia contra la mujer tiene años de existencia. A pesar de ello, recién en la década del 70´ comenzó a plantearse, a consecuencia de la fundación en Inglaterra del primer refugio para mujeres golpeadas. En la Argentina en 1988 con el homicidio de Alicia Muñiz, comenzó a descorrerse un oscuro velo de de prejuicios y tolerancia, sobre el drama de miles de personas sufrientes que hoy sabemos denominar como mujeres golpeadas.
No se puede circunscribir la violencia doméstica al campo de lo personal, lo individual y privado, sino que debe ser considerado un problema social. Los conflictos privados pasan hoy a ser públicos. No hay mejor prevención que la denuncia social para poner freno contra la violencia hacia las mujeres.
El tabú se ha roto. Sabemos que el maltrato psicológico y el abuso físico atraviesa todo espectro social, desde la villa miseria hasta el chalet residencial. Tabiques precarios o paredes lujosas, pero la misma tortura emocional, las mismas amenazas, los mismos golpes.
Continuemos, para darle fin a la impunidad para los delitos que entre cuatro paredes comenten ciudadanos famosos o desconocidos, pobres o ricos, pero todos igualados en la misma conducta violenta.
Gobierno Municipal Lincoln, Acción Social, Equipo Interdisciplinario "Emerger" (horario de atención de lunes a viernes de 8 a 13 horas en Tucumán y F. Chiquiló).
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