En la Internacional Socialista, el PS y la UCR avanzaron con su alianza

En la Internacional Socialista, el PS y la UCR avanzaron con su alianza
Hubo gestos con vistas a 2011 y un llamado de alerta por el auge de la derecha.
Las elecciones presidenciales de 2011 se colaron en la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe que comenzó ayer en Buenos Aires.

Sentados en la cabecera de una enorme mesa rectangular, Ernesto Sanz, titular de la UCR y Rubén Giustiniani, su par del Partido Socialista, abrieron la cumbre frente a 80 delegados de 30 partidos de la región. En la conferencia abordaron distintos temas, como pobreza y desigualdad en el continente y buscaron articular propuestas para relanzar la Internacional Socialista en la región.

En su discurso, el presidente del Comité General de la Internacional Socialista y ex primer mandatario de Panamá, Martín Torrijos aseguró que en la actualidad "el mayor reto es la necesidad de establecer un balance entre el Estado, la sociedad y el mercado". Además advirtió que "está en marcha una contraofensiva de la derecha, que ahora quiere presentarse como una nueva derecha" y para ello "asume otro estilo y retórica".

Por su parte, el titular de la UCR, Ernesto Sanz, propuso "salir de los parámetros de las democracias electorales fundadas en personalismos, para superarnos y enfocarnos en ideas y programas".

Las mujeres de la Internacional plantearon la necesidad de establecer una agenda pública que incluya políticas contra la violencia familiar y de género, aborto y trata de personas.

Más temprano, Sanz había comenzado con un guiño al socialismo. Dijo que era un "símbolo que los dos partidos anfitriones fueran los más antiguos del sistema político argentino".

Otro de los oradores fue el santafesino Hermes Binner, electo gobernador en 2005 por el Frente Progresista, una alianza provincial entre radicales y el Socialismo. En su discurso, Binner destacó la importancia de mantener el acuerdo para el futuro.

Si bien nadie lo expresó públicamente, al interior de los partidos comenzaron a discutirse las alianzas con vistas a las próximas elecciones. Más allá de que en público las relaciones entre radicales y socialistas sean cordiales, hoy por hoy nadie se atreve a asegurar que el año próximo los encontrará unidos para enfrentar al candidato del peronismo.

El más grande de los obstáculos para llegar a un acuerdo parece tener nombre y apellido: el vicepresidente Julio Cobos. El mendocino es mirado con recelo desde el socialismo y en el seno del partido admiten que si el actual vicepresidente es el candidato radical "haría mucho ruido" y sería complicado acompañar a la UCR.

Pero el socialismo se enfrenta a una disyuntiva: para conservar el ejecutivo en Santa Fe y la intendencia de Rosario deberá apoyar al radicalismo a nivel nacional, sea quien fuere su candidato a presidente. De otra forma, la UCR podría ir por su cuenta en Santa Fe.

Elisa Carrió es otra figura que genera rechazos con vistas a una futura alianza. Tiene buenas relaciones con Giustiniani y Ricardo Alfonsín, pero por lo bajo varios critican su personalismo. Igualmente, todos prefieren evitar hablar de candidaturas y prefieren aunar programas. Como Binner le dijo a Clarín: "Hoy tenemos muchos capitanes y ningún barco".

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