Degradación política, maniobra burda, episodio bochornoso. Son, apenas, algunas de las calificaciones que utilizó el diputado Jorge Rivas para denunciar al gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y al senador Rubén Giustiniani de impulsar fraude en las elecciones internas del Partido Socialista. Rivas, uno de los socialistas más cercanos al Gobierno, enfrentará el domingo a Giustiniani, que buscará la reelección al frente del partido por cuarta vez. El sector del jefe del PS salió inmediatamente a rechazar las acusaciones.
“Eramos conscientes de que enfrentar al aparato oficial nos traería dolores de cabeza, pero no imaginábamos que la degradación política había llegado a tanto como para tener que recurrir a la Justicia. Esto está plagado de arbitrariedades, irregularidades y prácticas inadmisibles en cualquier partido mínimamente democrático”, leyó el diputado.
Entre los argumentos de la denuncia, ambos legisladores apuntaron contra Binner y Giustiniani por “padrones irregulares y entregados fuera de término y cambio abrupto de los lugares de votación”. Como ejemplo, citaron que a los afiliados de Malvinas, Pilar, San Miguel y José C.az se “los obliga” a trasladarse a Tres de Febrero, es decir que tienen que recorrer una distancia que va de los 30 a los 65 kilómetros.
El peor caso, dicen, es Santa Cruz : los afiliados en Río Gallegos tienen que votar en Caleta Olivia. Los separan 714 kilómetros.
Carlos Roberto, secretario general del partido, rechazó todo. Dijo que “faltan a la verdad sobre todos los ejemplos que pusieron”, que es “mentira” que los padrones hayan sido presentados fuera de término” y remató: “No nos extraña.
Son los mismos que se bajaron en 2008 , los que fracasaron en todas las impugnaciones presentadas en la Justicia, y los mismos que entonces no se presentaron ni siquiera en su distrito, Buenos Aires”.



Comentá la nota