Una interna al rojo vivo

Mientras la amnistía se instaló como el principal tema de debate dentro del PJ, se siguen consolidando los perfiles de los principales aspirantes a ir por la gobernación en 2011.
No le va a resultar fácil al peronismo llegar encolumnado a las elecciones generales que se aproximan. Si bien las diferencias que se avizoran en el contexto nacional no encuentra un correlato bien demarcado en el justicialismo fueguino, lo cierto es que las distancias entre las diferentes corrientes locales se presentan como un abismo difícil de soslayar.

En las elecciones pasadas la división se presentó entre "renovadores" e "históricos". Es decir que entre el legislador Adrián "Milin" Fernández y el ex gobernador Carlos Manfredotti quedó encerrada la gran división.

Hoy se suben al escenario peronista más actores y toda la lógica obedece a que de las próximas elecciones internas saldrá nada más y nada menos que el candidato del PJ a la Gobernación, más allá de cubrirse todos los otros cargos.

En la carrera ya están anotados cuatro dirigentes con sus relativos pesos: Manfredotti y Fernández, que ya vienen anotados desde las últimas internas; y ahora se sumaron el diputado Rubén Sciuto y la diputada Rosana Bertone, quienes cada uno con su perfil y su estrategia han echado a rodar sus aspiraciones por lo que promete ser una caminó espinoso.

Manfredotti y su dilema llamado Dhualde

Si el ex gobernador pudiese elegir con quién caminar el pasaje de la interna de cara a las elecciones generales, no hay dudas que preferiría ir de la mano del ex presidente Eduardo Duhalde y éste es el gran dilema que desvela a Manfredotti.

Días atrás trascendió un ofrecimiento que le hiciera un ministro nacional para que ocupe una importante cartera con rango de secretario de Estado. La versión circuló fuerte entre los hombres de su confianza y se desparramó como reguero de pólvora entre la dirigencia justicialista, lo que obligó al propio Manfredotti a tener que salir al cruce de la especie y desmentir algo que nunca se supo quién lo generó.

La cuestión nunca quedó aclarada del todo,pero da la sensación que fue un flaco favor a la estrategia de Manfredotti por volver a la Casa de Gobierno. De todos modos, el ex mandatario provincial espera impaciente el desenlace final del entuerto que vive el peronismo a nivel nacional, mientras reúne su tropa más leal alrededor de su candidatura y busca como abrir las internas del peronismo fueguino.

La irrupción del diputado Rubén Sciutto -después de unas elecciones de bajo perfil- como candidato a gobernador tiene su correlato con la realidad del peronismo riograndese, marcada por la falta de un líder que conduzca da paso al surgimiento de varios caudillos.

Sciutto sabe que en la fragmentación que detenta el peronismo riograndense hay espacio más que suficiente para lograr un armado de cuadros que soporten su candidatura, y para esto el diputado no descansa en su trabajo de hormiga tanto en el propio Congreso como en sus caminatas al mejor estilo de Colazo por los barrios marginados de Río Grande.

Lo cierto es que Sciutto logró en poco tiempo de legislador Nacional resurgir e instalarse en la pelea grande. Conocedor como pocos de los vericuetos que tiene el justicialismo, el diputado viene abriéndose paso entre los históricos y los renovadores.

Conservando aún un buen piso de intención de votos también esta la diputada Rosana Bertone, quien junto a "Milin" Fernandez pelea por el padriznago de los Kirchner.

La performance que obtuvo en las últimas elecciones donde se jugó su reelección la pusieron a tiro para ser candidata a la Gobernación. Pero las internas partidarias como paso obligado para ir el respaldo del PJ aparecen como un camino empinado para la diputada que cosecha más por fuera del PJ que por dentro del partido. De ahí que Bertone impulsa la idea de crear un frente con el peronismo como mascarón de proa.

La diputada sueña con la construcción de un frente que le evite ir a discutir su liderazgo dentro del peronismo, el plan "Martín-Bertone" por el momento parece naufragar, y el dedo de Kirchner es otra alternativa muy común en el peronismo que practica el patagónico.

Quien no tiene dudas de cómo se tienen que hacer las cosas para quedarse con la candidatura del PJ, es "Milin" Fernández. El legislador ató desde un primer momento y sin titubear su suerte a la de los Kirchner, mientras que dentro del peronismo vernáculo fue tejiendo pacientemente con sectores que no se sentían contenidos por el tronco histórico del partido, y se apoyó en la "indiferencia" del manfredotismo y casi lo derrota en las últimas elecciones internas.

Ahora tiene como aliado excluyente al dirigente sindical Pablo García, lo que le asegura una cantidad de congresales suficientes para mantener las internas partidarias sin amnistiá que le complique la vida. Es que Fernández sabe que su pasaje para ser candidato del PJ está más seguro si se discute entre peronistas y solo peronistas.

Si bien ningún dirigente puede cantar victoria en estos tiempos, la interna del PJ promete ser tan intensa como en los últimos tiempos.

Mientras tanto, el PJ deberá seguir de cerca, mientras lidia con sus propias desavenencias, la aceitada relación entre Fabiana Ríos y los Kirchner -que preocupa y mucho puertas adentro, aunque no se reconozca-. Es que varios daban por descontado que la Nación le soltaría la mano a la gobernadora y la crisis terminaría por darle un golpe de gracia a la mandataria.

Pero nada de eso sucedió y Ríos se suma a Jorge Martín y a un MPF en alza como otro de los rivales de cuidado para el peronismo, que quizás tenga en sí mismo a su contendiente más peligroso.

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