La interna radical ya incide con fuerza en el debate de la reforma constitucional mendocina

La interna radical ya incide con fuerza en el debate de la reforma constitucional mendocina
Los aliados de Cornejo se quejaron de las designaciones de allegados a Iglesias en el gobierno, pero el ex gobernador negó que haya un pacto para aprobar el proyecto oficial. La mayoría de la UCR ratificó el no a la iniciativa.
La interna del radicalismo mendocino, un partido al que le cuesta mantener la paz, ya es un elemento de peso en la discusión de la reforma constitucional.

Debido la confrontación que surgió pocos días del congreso donde se impuso el no al proyecto oficial, los radicales que responden a Alfredo Cornejo tuvieron que reunirse en el comité partidario este miércoles para ratificar esa postura.

Pero del otro lado, Roberto Iglesias, uno de los líderes díscolos al presidente partidario, confirmó que apoya la reforma de Paco Pérez y advirtió a la conducción: "No nos van a llevar por delante".

Cornejo e Iglesias estuvieron unidos en la última campaña electoral, pero evidentemente esas fotos ya forman parte del pasado.

Cargos. La elección de radicales afines a Iglesias para puestos en los organismos del gobierno peronista provocó la crisis.

El cornejismo cree que detrás de esta decisión se encuentra el objetivo de dividir al partido para lograr los votos a favor de la reforma constitucional. La sospecha del pacto provocó una reacción sectaria: ningún dirigente de Iglesias o Víctor Fayad (el otro disidente importante) fue invitado al cónclave del comité del miércoles.

La conclusión del encuentro al que acudieron Cornejo, los jefes de los bloques legislativos y Julio Cobos, entre otros, fue que la UCR -o al menos su gran mayoría- "no se va a insmiscuir en la reforma constitucional porque la decisión está tomada y es no", afirmó el jefe del bloque de senadores, Armando Camerucci.

"Como esa decisión es negativa, vamos a a acelerar el tratamiento del proyecto de la reforma para no disfrazar más los problemas reales", prometió Camerucci.

El legislador insistió en que en Mendoza "se hace el kirchnerismo más fundamentalista del país" y cuestionó al gobierno de Pérez por "la falta de diálogo" con la oposición.

Esto, para los radicales de Cornejo, quedó a la vista con los cargos que el justicialismo le entregó al rival interno de Cornejo sin consultar al jefe de la UCR: Jorge Mastracusa es el candidato a integrar el directorio del EPRE y Eduardo Cichitti ocupa desde hace un tiempo un puesto en la Inspección General de Seguridad.

Iglesias y Paco Pérez. El ex candidato a gobernador del partido, no obstante, se desentendió de las designaciones de sus aliados en las áreas del Estado. Iglesias aseguró que la presencia del ex intendente Cichitti en la Inspección de Seguridad tuvo "acuerdo de Cornejo" y se quejó de la elección de Mastracusa para el EPRE, porque "tiene todos los atributos para ese puesto pero ahora se minimiza todo a que hubo un arreglo".

Sin embargo, desde el bando de Cornejo, aseguraron que Mastracusa ni Cicchitti tuvieron acuerdo institucional del partido. En este sentido, Camerucci indicó que los dirigentes de la UCR con acuerdo del partido son otros cuatro: Miguel Bondini, vocal del Instituto de Juegos y Casinos; Alejandro Genari, miembro de Irrigación; Sergio Marinelli, que integra el EPAS y Leopoldo Orquín, que forma parte (como Cicchitti) de la Inspección General de Seguridad.

Iglesias aclaró con ironía que cambiar la reforma constitucional por unos cargos "sería un regalo" no se privó de criticar duro al conductor de la UCR. "Quieren imponer el pensamiento único y patotearnos, pero yo no me voy a dejar llevar por delante", expresó, y ratificó su apoyo a la reforma: "Yo propuse la reforma, a mí no me van a dar vuelta ni me van a hacer decir que no. No me van a doblegar".

Iglesias se expresó de la misma manera el sábado, en el congreso del partido, pero en un marco de debilidad: de casi 300 congresales, menos de 30 apoyaron la postura del ex gobernador y el intendente capitalino Fayad.

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