No ceden los cruces de acusaciones dentro del Frente para la Victoria ni tampoco en la UCR. La votación del viernes por la ampliación del STJ dejó heridos en todos los sectores.
Ayer, la compulsa pública se mantuvo en las motivaciones y los culpables de la negativa parlamentaria al proyecto de ampliación del STJ, impulsado por el gobierno con respaldos de parte del radicalismo.
El Frente para la Victoria y el radicalismo siguieron ventilando sus diferencias y quiebres por el voto legislativo. El rechazo impactó en el gobernador Alberto Weretilneck y su gabinete, incluyendo una directa ofensiva del senador Miguel Pichetto al secretario General, Hugo Lastra, a quien acusó de "verdugo por marcar compañeros", en referencia a los funcionarios desplazados. En diálogo con APP, Lastra contestó: "jamás van a encontrar en mí una persona que persiga o acuse a un compañero". Dijo que no está "dispuesto a aceptar agravios gratuitamente", tras lo cual lamentó que el senador se vuelva a equivocar y que quiere cambiar el eje de discusión después que quedó en evidencia la alianza Saiz, Pichetto y Piccinini".
La reacción pública de Lastra fue una excepción, pero la continuidad de la puja institucional y política en el Frente distrae al mandatario y al gobierno. El nuevo equipo no logra consolidarse y completar su estructura ministerial. Ayer, Weretilneck mantuvo reuniones en Viedma, salvo un viaje matutino a Conesa para encabezar la inauguración de una ampliación educativa. Hoy permanecerá en la capital y sus actividades mañana se trasladarán al Alto Valle.
Mientras tanto, el radicalismo volvió a la escena principal, enfrentándose su dirigencia por la diferencia expuesta en ese proyecto judicial. El exgobernador Miguel Saiz –que logró el retiro del recinto de tres diputados, Francisco González, Leonardo Ballester y Héctor Funes– machacó que hace mucho tiempo que no habla con Pichetto y así intentó desestimar cualquier acuerdo con el senador. Afirmó que el bloque de la Concertación tiene que "tener un rol de oposición, que es donde nos colocó la ciudadanía". Cuestionó el apuro en el tratamiento porque fue de "atropellada", declaró en Radio Noticias.
Una primera derivación fue el alejamiento del sector saízta de la legisladora Marta Milesi y la renuncia de Lucas Pica de la presidencia del Comité cipoleño, planteando sus cuestionamientos a que la actitud de Saiz favoreció al fracaso de la iniciativa parlamentaria. "Deberían, por lo menos, haber dado la cara (los legisladores que se fueron) y fundamentar su oposición", expresó Pica a APP, mostrándose "desencantado" del saízmo.
Los puentes continúan rotos entre los sectores justicialistas. Sólo pudo detectarse un diálogo telefónico entre Lastra y el intendente sanantoniense y secretario general del PJ, Javier Iud, alineado al sector crítico al gobierno de Weretilneck. Aún así, esa conversación poco arrojó para la recuperación, especialmente porque ese trato es, esencialmente, personal más que de lazos políticos.
Iud reiteró que "no nos hemos ido del gobierno, para que se entienda, nos han echado", pero igualmente insistió en "el diálogo y la reconciliación". Consideró un "despropósito" que "seamos responsables de las (malas) juntas equivocadas para conseguir mayorías en la Legislatura" rionegrina.




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