El interior, con poco acceso a la bancarización

Los reclamos por los problemas en la atención del banco se multiplican en las localidades alejadas de los grandes centros urbanos. En la sucursal tinogasteña se realizaron cambios de estrategias, modificaciones internas de personal y funciones, incorporaciones y todo lo que estuvo al alcance de la gerencia pero nunca resultó suficiente para cubrir la creciente demanda. Es que no sólo se paga sueldos a pasivos y activos, sino también los planes de trabajo, la Asignación Universal por Hijo, algunos privados, cobro de servicios y mantenimiento de tarjetas de crédito.
La entidad crediticia tiene poco personal y el servicio no es óptimo. "Se había subsanado temporalmente pero hay personal que fue trasladado a Belén y estamos con escaso personal, de todas maneras estamos atendiendo toda la operatoria en forma normal, pero tenemos que reconocer que con más gente brindaríamos un mejor servicio", dijo Hernán Bertini, gerente de la sucursal.

El talón de Aquiles continúan siendo los cajeros automáticos. Este año se colocó el tercero aunque todavía no está funcionando.

No obstante el gerente también se refirió a las fallas que tiene el aparato por el uso inadecuado del mismo. "Es increíble la cantidad de veces que hemos detectado que ponen cosas que no son las apropiadas", agregó Bertini y se quejó de cierta viveza criolla que sólo pretende generar daños.

Otro de los inconvenientes que se profundiza en el interior es la falta de billetes de baja denominación. Y en toda la provincia es común la falta de monedas.

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