Respecto al nivel secundario hubo críticas a los colegios estatales, aunque siguen siendo la principal opción.En ambos niveles educativos los padres están preocupados por las drogas y la presencia de la delincuencia.
La oferta de la enseñanza pública en el interior es muy superior a la privada, principalmente en los niveles inicial y primario. Incluso, hay departamentos en los que directamente no existen colegios ni escuelas privadas, como los casos de La Poma o La Candelaria, por ejemplo. Esto provoca que la matrícula, en un alto porcentaje, se vuelque a la escuela estatal.
La percepción que la gente tiene de la escuela pública, en términos generales, es positiva. No obstante, muchos padres mostraron su preocupación por los paros, la inseguridad de los edificios y la problemática social que amenaza a la juventud, tales como delincuencia y drogadicción.
Por niveles
Teniendo en cuenta los niveles educativos, la escuela primaria pública es la que mejor imagen tiene de los padres; destacan la calidad de la enseñanza, pero critican la falta de inversión para seguir mejorando. Como resultado de esto, en la mayoría de las ciudades encuestadas casi la totalidad de los chicos va a la escuela pública.
Cabe aclarar que la ciudad de Orán, en este nivel, es la excepción, ya que los padres prefieren la educación privada por sobre la pública, porque, más que la calidad, valoran la inexistencia de paros y aducen que allí los chicos tienen mayor contención. Sin embargo, también admiten su imposibilidad de mandarlos a la privada por razones económicas.
En el nivel primario de Cafayate, por ejemplo, el 90% de los encuestados envía a sus hijos a la escuela pública y considera que la calidad educativa es muy buena. Respecto al secundario, el 95% de los encuestados manda a sus hijos a la escuela pública, pero la mayoría expresó el deseo de poder enviarlos a un colegio privado.
El principal factor que les impide hacerlo son los gastos de cuota, inscripción y transporte.
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