Granadas cultivadas en Formosa Aunque se trata de una empresa que habitualmente es encarada por grupos de inversión, ante los buenos resultados alcanzados en la etapa de validación en el norte formoseño ,
Los ensayos comenzaron hace poco más de dos años en el Centro de Validación de Tecnologías Agropecuarias de Misión Tacaaglé en el denominado jardín de variedades en el que también se pueden observar el comportamiento así como las posibilidades que tienen en el mercado otras frutas tales como banana, mango, cítricos, papaya, ananá, guayaba, maracuyá, litchies, pitayas, carambolas, chirimoyas, kaki, nísperos, acerolas, granadina, granada, duraznos y pelones.
Formosa se ha convertido, además, en una de las provincias elegidas por una empresa privada para determinar la variedad que más se adapte a la zona y además que pueda ampliar el término de temporada en que puede presentarse en el mercado y que responda, al mismo tiempo, a los gustos de los consumidores internacionales.
El ingreso de la granada en la provincia se produjo a partir a la llegada de material genético proveniente de Israel, con los cuales se han hecho experiencias diversas aunque se determinó que la variedad Wonderfoul es la que mejores resultados ha dado.
Hay que destacar que el único vivero en el país que multiplica el material genético del Instituto Vulcani de Israel – que fue visitado por el gobernador Gildo Insfrán en su visita realizada en 1996- está en Formosa y de allí salen las plantas para toda la Argentina y en una etapa inmediata se exportarán a Uruguay y Guatemala. Los técnicos destacan que se trata de un cultivo tardío de color rojo, con un peso de 650 gramos, sabor agridulce y un rendimiento calculado en 40 toneladas por hectárea. En el caso de Formosa, la primera cosecha se consigue a los 18 meses de la implantación de los plantines provistos por una firma privada local aunque los especialistas aconsejan iniciar la cosecha comercial al tercer año. asta que transcurra ese lapso, se aconseja desfrutar los árboles cuando las granadas alcancen el tamaño de una nuez durante los dos primeros años para que alcancen la suficiente fortaleza y vigor y además para darle tiempo a las plantas para que se formen una buena cantidad de ramas que proteja a las frutas de los denominados “golpes de sol” considerado como el problema que debe superarse en esta zona.

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