Un Mirage del Plan Escudo Norte de lucha contra el narcotráfico la obligó a bajar ya que volaba sin autorización. Al aterrizar se comprobó que cumplía una misión humanitaria.
El piloto avioneta doble turbina, matrícula LV-MHB, acató las indicaciones que le dieron desde la aeronave de combate y aterrizó en el aeródromo añatuyense, donde se habían apostado varios móviles y efectivos de la Policía santiagueña, que habían recibido el aviso de alerta por la situación.
Cuando descendió el piloto, que voceros policiales identificaron como Jorge Ambrosini, se aclaró que se trataba de un vuelo solidario y que en la bodega se transportaban pañales descartables y útiles escolares para donar a instituciones de Añatuya. El hombre iba acompañado por otros dos viajeros, quienes eran conocidos de representantes de la ONG Haciendo Caminos, la que debía recibir parte del cargamento, pues el resto debía ser entregado en la provincia de Salta.
Descarga
Una vez que se aclaró el motivo del vuelo y que realmente la carga de la avioneta era los elementos mencionados y no de estupefacientes, es que se permitió la descarga y no se detuvo al piloto y a sus acompañantes.
De todas maneras, se abrió una investigación por parte de la Fuerza Aérea debido a que el vuelo interceptado no había sido autorizado ni tenía plan de vuelo establecido.
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