Blanco de la furia internacional después del sangriento operativo comando contra el barco turco Mavi Marmara, la embajada israelí en la Argentina defendió ayer la acción militar y calificó el fallido intento humanitario como una "operación de guerra".
-¿No hubo una violencia desmedida contra la misión humanitaria que procuraba llegar a Gaza?
-La flota no era de ayuda humanitaria. Sus propios líderes declararon que la intención era forzar el bloqueo a Gaza. Ellos sabían que entraban en una zona de conflicto, de guerra, para apoyar a un enemigo nuestro, que es Hamas. Y no hubo violencia desmedida, los soldados defendieron sus vidas.
-Pero el operativo se hizo en aguas internacionales.
-Aún no lo sabemos. De todos modos nos asiste el derecho internacional, ya que un Estado puede impedir un acto de agresión.
-¿Usted dice que esa misión humanitaria fue una operación logística de guerra?
-Sí. Intentaron colaborar con un régimen calificado por el propio canciller de la Autoridad Nacional Palestina [rival de Hamas] como totalitario y fascista. Además, vale aclarar que no hay una crisis humanitaria en Gaza, donde hay restaurantes de lujo y a donde la mercadería puede llegar por los canales que ofrece Israel.
-¿Cómo va a enfrentar su gobierno las críticas internacionales?
-La condena no está justificada. La condena debería ser para las organizaciones que juegan con las vidas ajenas.
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