Un conductor borracho intentó prenderse fuego a lo bonzo cuando los inspectores municipales quisieron secuestrarle el auto durante un control de alcoholemia este fin de semana.
"Cuando le informamos que se iba a secuestrar su vehículo su primera reacción fue violenta, dijo cosas agraviantes y de inmediato sacó un bidón que supuestamente contenía combustible y dijo que, si le sacábamos el auto, se iba a prender fuego", explicó ayer en Línea Abierta por LU5 AM600.
Los policías que intervienen en el operativo lo detuvieron antes de que se prenda fuego y se lo llevaron detenido.
Más casos
El fin de semana pasado hubo 30 casos positivos de alcoholemia; 3,2 fue el índice más alto que se registró. Se realizaron 16 secuestros, entre ellos 3 motos. Además, se hicieron 108 infracciones, en su mayoría por falta de seguro obligatorio.
"Hubo tres personas que intentaron fugarse después de los controles. De lo más destacado fue una camioneta que, cuando se le dijo al conductor que debía detenerse, encaró a los inspectores de forma agresiva y luego se fue. Intervino la Policía, que trató de detenerlo, lo siguió algunas cuadras, se pasó los semáforos en rojo y no se lo pudo detener", comentó Badano, quien informó que no se cuenta con información del propietario de la camioneta.
El funcionario manifestó que en la temporada de balnearios continuarán con los controles de alcoholemia todas las noches en distintas calles, no sólo para detectar a los que manejan borrachos sino también para controlar los excesos de velocidad.
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