En menos de una hora cayeron 38 milímetros. El chico se encontraba en la calle y se investiga la manera en que tuvo contacto con el cable domiciliario de energía eléctrica. La ciudad no sufrió inundaciones.
La víctima del accidente fue Julio Cesar González y el deceso se produjo en la calle Irigoyen entre Coronel Reguera y Coronel López del barrio Picaflor, al Norte de la ciudad.
Una breve pero intensa lluvia azotó la ciudad a las 9 aproximadamente; el niño se encontraba jugando en cercanías de su casa y al parecer el menor pisó el cable de abastecimiento domiciliario de energía eléctrica, sufriendo una fuerte descarga.
Los vecinos intentaron socorrerlo, separando el cable del cuerpo con palos de escoba. De manera inmediata se llamó a la ambulancia pero un vecino del lugar tomó su automóvil y trasladó al menor hacia el hospital zonal San José. Momentos después arribó la madre del menor en la ambulancia de los Bomberos Voluntarios.
El chico ingresó a las 9.25 al servicio de emergencia sin presentar signos vitales, en el nosocomio fue atendido por el médico de guardia, un pediatra y el propio director del hospital Martín Rubio. Se le realizó un trabajo de resucitación cardiopulmonar a lo largo de 25 minutos sin lograr que mostrara algún tipo de adelanto.
El niño mostraba signos de quemadura en el antebrazo derecho, según informaron fuentes del hospital San José. Luego se le realizó la autopsia dispuesta por la Justicia.
Según las investigaciones preliminares de la Policía de Corrientes se trató de un accidente y el caso fue caratulado como “muerte por electrocución”.
Ayer desde horas muy tempranas se abatió una fuerte lluvia sobre la ciudad de Paso de los Libres, sin que se produjeran daños. Durante la jornada llovieron 39.5 milímetros, las precipitaciones comenzaron a las 7.30 pero el momento de mayor intensidad fue entre las 8.20 y las 9. En ese momento se presume que ocurrió el accidente que terminó con la vida de Julio Cesar.
La comisaría de Paso de los Libres comenzó la investigación.
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