Intensa búsqueda del ejecutor del disparo en el barrio El Tropezón

Al cierre de esta edición permanecía en estado crítico el joven de 19 años que recibió un impacto de bala en la cara en un hecho ocurrido el miércoles por la noche.
Se trata de Guillermo Alberto Rodríguez, de 19 años, quien fue baleado por otro joven en calle Santiago del Estero casi Laprida, en proximidades de El Tropezón.

Como se informó, el herido habría protagonizado una discusión con otro joven que ya fue identificado y que –pese a las versiones iniciales- aún no ha sido ubicado por la policía.

De hecho, anoche desde el juzgado de Garantías 1 se libraron una serie de órdenes de allanamiento para dar con el paradero del sospechoso, identificado como Raúl Horacio Baigorria, de 18 años.

El violento hecho se registró alrededor de las 21.30 y el herido quedó alojado en el sector de guardia del centro asistencial, con asistencia mecánica respiratoria.

La gravedad del cuadro era tal que se descartó la alternativa de un traslado fuera de la ciudad, ante la carencia de camas en los servicios de terapia intensiva de Tandil.

En fuentes policiales se mantuvo un marcado hermetismo y se evitó la filtración de información, bajo el argumento de una medida en tal sentido dispuesta por el fiscal Damián Borean.

Detalles de la causa

A medida que pasaron las horas se fueron conociendo más detalles del violento episodio y sus particularidades. De hecho, la causa quedó caratulada como “Homicidio en grado de tentativa, en concurso ideal con lesiones graves culposas”.

El porqué de ambas carátulas deviene de los detalles del hecho, que incluso cuenta con la versión de testigos presenciales.

En efecto, según se desprende de la pesquisa y las declaraciones, en verdad el disparo tenía como destinatario a otro joven, de apellido Orojovac, por quien intercedió precisamente Rodríguez y terminó recibiendo el disparo.

Consecuentemente, la tentativa de homicidio es por el caso de Orojovac, en tanto que las lesiones graves culposas es por lo sufrido por Rodríguez.

Asimismo, sobre los motivos de la pelea se ratificó razones de índole pasional. “Por cuestiones de polleras”, se reiteró.

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