Intendentes con resaca por la ley anti alcohol

Intendentes con resaca por la ley anti alcohol
Les causa dolor de cabeza a los municipios que la Provincia se entrometa para regular sus horarios.
Era de esperar que a los municipios no les cayera del todo bien la voluntad de la Provincia de meterse con la regulación de los horarios para los boliches.

Metiéndose de lleno con una potestad históricamente reconocida a las comunas en su autonomía municipal, los proyectos de ley presentados por el Gobierno e impulsados por el secretario de Prevención de Adicciones, Juan Carlos Mansilla, ya están siendo resistidos por algunos intendentes que no quieren regulaciones externas.

“No están tan claros los límites concretos de lo que puede legislar la Provincia, y a nuestro entender estaría tomando parte de la autarquía de los municipios”. La opinión pertenece a Carlos Felpeto, intendente de Villa Carlos Paz, un municipio que se vería directamente afectado por su densidad de boliches y locales nocturnos y por ser destino turístico por excelencia.

Marche un Alikal. A su modo, el gobernador Juan Schiaretti admite la objeción, y en tal sentido ayer en Río Cuarto consideró que “es algo que hay que concordar entre todos porque la autoridad de aplicación en estos casos son los municipios, ya que no es algo que pueda decidir la Provincia por sí misma”.

Por eso abonó la postura de Mansilla al señalar que un paquete de leyes de este tipo deben necesariamente ser consensuadas. “La sociedad necesita que los diversos estamentos del Estado debatan el tema y sean capaces de formular una alternativa que haga descender el peligro del consumo de alcohol en los jóvenes y además ordenar el funcionamiento de los lugares de diversión nocturna”, enfatizó.

Una de las alternativas que deslizó el propio Felpeto, es que la legislación provincial sea un marco al cual los municipios se puedan adherir. “No podemos imaginar una única regulación de la noche para municipios turísticos como el nuestro, y para los que no son turísticos. No tiene lógica”, propuso.

En ese sentido, señaló que desde hace tres años Carlos Paz avanzó en un sentido similar a una de las propuestas de ley. Allí el horario de cierre de los boliches es a las 7 de la mañana, pero las barras dejan de despachar bebidas alcohólicas una hora antes. “Funciona muy bien”, aseguró el mandatario.

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