Intendentes y un proyecto de reforma impositiva construido ‘de abajo hacia arriba’

El gobernador impulsó un proyecto de ley que recarga a algunos sectores, como el rural, con el fin de nutrir las arcas de las comunas. Un concierto de alcaldes saltó a la palestra para cristalizar su apoyo. Dicen sentirse coautores de la medida, que les permitiría cumplir con obligaciones presupuestarias. Las modificaciones propuestas por el FAP al proyecto que el oficialismo rechazó.
Luego de una jornada de extensas negociaciones para lograr quórum y tratar la reforma tributaria con la que la Provincia busca apuntalar las cuentas de los municipios, se levantó anoche, por segunda vez, la sesión en la Legislatura. Por la mañana, todo daba a suponer que nuevamente sería suspendida la sesión en Diputados, pero una negociación de última hora esperanzó a algunos legisladores, aunque finalmente la sesión debió levantarse.

Temprano, en un documento difundido por la Federación Argentina de Municipios (FAM) que agrupa a los 135 alcaldes provinciales, el intendente de Florencio Varela y presidente del organismo, Julio Pereyra, expresó que una veintena de ejecutivos municipales apoyaban distintos aspectos de la reforma de la ley impositiva. A título personal, destacó que “fue consensuada con los municipios”, y que “es una ley justa que propone una política impositiva progresiva: los que más tienen son los que más van a pagar”, opinó.

Su par de Berazategui, Patricio Mussi, se mostró confiado en su sanción y aseguró que “hay una actitud irresponsable de algunos legisladores que representan otro tipo de intereses, porque no podemos entender cómo no quieren que le den dinero a los municipios y a los intendentes” de sus comunas. El intendente de Ituzaingó y titular de la FAM bonaerense, Alberto Descalzo, le apuntó al agro: “El valor de la tierra no se ajusta hace diez años”, consideró.

La clave de la importancia de la reforma se cristalizó en las palabras del navarrense, Santiago Maggioti: “Esta Ley va a generar mayores ingresos para los municipios sin discriminación, porque va a impactar directamente en la coparticipación provincial”.

Los alcaldes del conurbano fueron los primeros en plantear la necesidad de que lleguen más recursos coparticipables a la Provincia, es decir, dinero que permita alcanzar los cálculos presupuestarios que los alcaldes se plantearon y que los Concejos Deliberantes aprobaron.

Se puede decir que el proyecto de reforma impositiva surgió ‘de abajo hacia arriba’ y no en sentido inverso. Al menos así lo graficó el jefe comunal de San Vicente, Daniel Di Sabatino, en diálogo con LA TERCERA: “Me siento un poco autor de este proyecto de ley. Surgió de la mesa de trabajo de la FAM, fue considerada por el Gobernador y elevada a la Legislatura”, relató. El sanvicentino encabeza, junto a su par echeveriano, Fernando Gray, el eje de los alcaldes de la Tercera Sección Electoral (TSE) que también se manifestaron en La Plata en oposición al sector ruralista más activo. Entre ellos se cuentan Gastón Arias, de Brandsen, Marisa Fassi, de Cañuelas, Enrique Slezack, de Berisso, Mario Secco, de Ensenada, y Hernán Yzurieta, de Punta Indio.

Hace siete días, Di Sabatino fue huésped de dos de los delfines del sciolismo: los ministros de Infraestructura, Alejandro Arlía, y de Asuntos Agrarios, Gustavo Arrieta, en el marco de un cónclave de barones para definir los pasos a seguir. El primero es un hombre influyente de la TSE -su apoyo torció el rumbo del peronismo en la última elección a intendente en Brandsen- mientras que el cañuelense -alcalde que abandonó el cargo para asumir el nombramiento provincial- es el que abrió una línea de diálogo entre referentes del agro y La Plata, tras la sequía de 2011.

A la caza de más recursos

¿Cómo beneficia, concretamente, la reforma a las comunas? “Nos permitirá pagar sueldos y mantener la prestación de servicios básicos en nuestras comunidades. Sin esta herramienta fiscal se hará imposible” cumplir con los presupuestos previstos, ilustró el mandamás.

Es que las modificaciones impositivas “implican una nueva alícuota para los comercios que más pagan y las empresas que más facturan, las de cable o telefonía, y finalmente el sector rural, cuya revaluación (fiscal) en los últimos años es tremendamente positiva para sus propietarios. Eso no está representado en la tributación”, explicó Di Sabatino.

En su visita de ayer a Lanús (ver página 5), el propio Scioli adelantó el pedido de “mayor comprensión” a los sectores rurales que se oponían a la propuesta, con los que luego negociaron las condiciones del revalúo. “Buscamos el mayor equilibrio en el conjunto de la Provincia. El campo es un pilar fundamental, este año es muy bueno en término de cosechas. Esta es una reforma que no sólo hace referencia a la actualización del inmobiliario, sino también a otros sectores para poder tener más equidad, volcar más recursos a todo el territorio”, mencionó.

En las comunas del sur con fuerte presencia agropecuaria, se esperan coletazos de los episodios que enmarcaron la discusión en la Legislatura, que ayer por la noche se repitieron en cuanto se dio a conocer el principio de acuerdo. Di Sabatino lo graficó de este modo: “No he hablado con ellos (los ruralistas), pero sí escuché a sus representantes, primero de forma violenta en la Legislatura y después en algunos medios que le dan más difusión a lo que dice (el titular de la Sociedad Rural, Hugo) Biolcatti que los intendentes u otros sectores. Estos son los mismos que le piden al intendente que resuelva las necesidades del pueblo, pero los intendentes también tienen que resolver sus presupuestos. Espero que le pidan a sus legisladores que apoyen este proyecto”, replicaba el sureño en plena negociación.

El FAP, y las condiciones para destrabar la sesión

La discusión tributaria estuvo ayer al rojo vivo y amenazaba con calar en la interna radical: en la Legislatura, el sciolismo había alcanzado 46 de los 47 votos que necesitaba, mientras buscaba la mano que restaban entre las filas de los diputados opositores: el Frente Amplio Progresista (FAP), la Coalición Cívica-ARI (CC-ARI), el Pro-peronismo y la UCR.

Esta última es la segunda fuerza con más jefes comunales en la provincia: bajo el abanico de la UDeSo, una veintena de alcaldes fueron electos en 2011, especialmente del interior del país. A ellos habría acudido el gabinete provincial para que persuadieran a sus representantes de dar quórum.

Según pudo saber LA TERCERA, esas charlas no llegaron a nada: ningún legislador se arriesgó a ir en contra del campo para asistir a un intendente, máxime cuando la carga de lograr la votación recaía en el oficialismo. En la noche de ayer, el Frente para la Victoria (FPV) tenía casi consensuado con la fuerza del socialista Hermes Binner, bajar a sesionar a cambio de modificar parte de la ley de actualización tributaria. El FPV rechazó las propuestas de que el revalúo fiscal de tierras se realizara en forma escalonada como en la provincia de Santa Fe y finalmente el acuerdo no se concretó.

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