La difícil situación económica que deben afrontar los nuevos intendentes de varios municipios salteños los obligó a recurrir al Gobierno provincial para lograr algún tipo de solución.
Sin marcha atrás en Cafayate
Cafayate es una de las comunas con mayores problemas, ya que a las deudas salariales con los empleados se suma un largo paro, que ya lleva varias semanas. Si bien el Ministerio de Trabajo de la Provincia llamó a las partes a una audiencia conciliatoria, aún no se anunció una solución definitiva al conflicto.
Néstor Almeda, intendente de la comuna vallista, señaló a El Tribuno que no se dará marcha atrás con el despido de 23 personas. “En la Municipalidad hay más de 180 empleados. Buscaremos llegar a una solución el lunes en la conciliación obligatoria”, señaló. Aseguró también que no se llevarán adelante más despidos. “Estamos analizando el retiro voluntario, la jubilación adelantada y las licencias por largo tratamiento de unas 25 personas”. Agregó que firmarán convenios con el sector privado y la Provincia para generar emprendimientos que absorban mano de obra en la localidad.
Por su parte, el intendente de Chicoana, Esteban Ivetich, destacó que si bien recibieron el municipio con deudas, ya dialogaron con la Provincia para poder cumplir con estas obligaciones. Agregó también que “ya tenemos asegurado el pago de sueldos y el medio aguinaldo”, dijo.
Leopoldo Salva, de San Antonio de los Cobres, por su parte, señaló que deberán asumir una deuda $ 300.000 de la administración anterior, pero confían en que lograrán cancelarla.

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