El intendente Zorzano habló del caso Valenzuela

Luego de que el vecino Rubén Valenzuela denunciara que su beba estuvo a punto de morir porque los pediatras del Hospital Municipal tardaron más de un mes y medio en detectar que tenía neumonía y disponer su traslado urgente a Bahía Blanca, Fabián Zorzano afirmó que no hubo abandono de la paciente.
“La patología fue asistida. Acá no hubo abandono de paciente, más allá de que el diagnóstico puede haber sido 100% correcto o se puede haber fallado en alguna etapa. La menor, en situaciones similares (fiebre y mucho catarro), había respondido favorablemente, pero durante la última internación no evolucionó como se esperaba, lo que generó una descompensación mayor y la derivación a Bahía Blanca”, aseveró.

“En este caso, la asistencia estuvo presente siempre. Lo que ocurre es que los tiempos de las derivaciones muchas veces no se pueden medir ni comparar, porque cada patología es única aunque el diagnóstico sea el mismo“, añadió.

“Entiendo que hay que ponerse en la situación de un papá al cual se le mezclan los sentimientos y el desconocimiento de medicina, pero que ve que su hija está mal y quiere una respuesta“, reconoció.

El jefe comunal mencionó que la beba tuvo su primera enfermedad respiratoria 50 días después de nacer, por lo que manifiesta una susceptibilidad especial a las enfermedades de este tipo.

Detalló que hace unos 40 días los padres de la beba la llevaron al hospital con un cuadro de fiebre y catarro, que fue interpretado como un proceso de origen viral.

“La chiquita fue asistida hasta que, pasado un tiempo prudencial, los padres consultaron por guardia, donde fue atendida por un médico generalista que decidió su internación“, agregó.

Al día siguiente, la paciente fue evaluada por el pediatra, quien consideró que durante la internación había mejorado. Por ello le dio el alta, aunque con la condición de que se debía hacer un seguimiento de esta patología crónica con un médico de cabecera y no con los de guardia, dado que son alternantes.

“La menor había evolucionado muy bien, pero un día después la madre interpretó que no necesitaba la consulta y la beba no fue llevada por consultorio. A las 48 horas volvió a tener una descompensación, fue atendida nuevamente por la guardia y mejoró durante el tratamiento“, reconoció.

Tres días después hubo una nueva consulta y esa vez se decidió la internación. Al día siguiente, el pediatra indicó un nuevo tratamiento y solicitó los estudios correspondientes.

“Durante la tarde, la respuesta al tratamiento no fue la indicada, la menor evolucionó desfavorablemente y, ante la demanda de la familia, se resolvió hacer la derivación para una atención en un servicio pediátrico permanente. Así, fue enviada al Hospital Penna”, relató Zorzano.

“Allí recibió un tratamiento farmacológico similar al de Dorrego, pero con un suplemento de oxígeno a través de una máscara especial con la que sólo cuentan los centros especializados“, agregó.

Zorzano añadió que, al analizar la historia clínica y la evolución de la enfermedad de la beba, se concluyó que la patología respiratoria que sufre es crónica y que requiere el control de un médico de cabecera.

La beba retornó a Dorrego el miércoles de la semana pasada, pero el último domingo tuvo otra descompensación y fue llevada al hospital local.

“Los padres habían sacado una consulta con un especialista en Bahía Blanca, vinieron a buscar recursos para poder llevarla y acordamos que hoy (por ayer) la beba iba a empezar su seguimiento con un pediatra en Dorrego. Sin embargo, debido al estado en que llegó a Bahía, fue internada nuevamente allí”, indicó.

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