El intendente Schepens quiere habilitar a las Cooperativas para que construyan viviendas

El Intendente Carlos Schepens se reunió la pasada semana con el ministro Bahl para convencerlo de habilitar a las Cooperativas Sociales de nuestra ciudad para la construcción de Viviendas Sociales. Reconoció serios problemas económicos en el municipio.
Schepens propuso que el plan de construcción de estas viviendas quede a cargo de los trabajadores de las Cooperativas Sociales y que los módulos habitacionales se financien con planes que maneja el Gobierno Provincial.

“Una difícil situación”

El Intendente Schepens admitió que estas propuestas surgen ante “la difícil situación económica por la que atravesamos y que nos demanda una extrema prudencia y la máxima responsabilidad para no empeorar aún más la situación”. Y además, volvió sobre una idea que el Intendente repite a diario para dejar claro que es intención de la gestión fomentar proyectos capaces de “generar trabajo para la gente porque el Municipio no puede asumir más responsabilidades económicas de ningún tipo“, remarcó Schepens.

Para llevar adelante esta iniciativa se propuso una reformulación completa de la Unidad Ejecutora Municipal, y destinar esta área municipal para gestionar y llevar adelante estos planes a lo largo de toda su ejecución. Aunque no lo admitan, la medida responde, en parte, a la poca confianza que el Gobierno Municipal tiene en la capacidad técnica y operativa de las cooperativas sociales respecto a la calidad de las obras que puedan desarrollar.

¿Un guiño a Chimento?

Estas gestiones que emprende Schepens para favorecer los emprendimientos de las cooperativas sociales tienen dos lecturas posibles: un guiño para favorecer los ingresos de las cooperativas que comanda Enrique Chimento, lo que fortalece el protagonismo político y económico de la organización; o un paso más para desligarse de Chimento y sus huestes, sacándose de encima el pesado costo anual que le significa afrontar el pago de los cooperativistas, que demanda cerca de 22 millones al año.

Todo indica que, por lo menos por ahora, no hay voluntad política para desprenderse del brazo ejecutor del Municipio en el que se han convertido las cooperativas sociales.

Vivir y trabajar

Además, la iniciativa aspira a que estos nuevos complejos habitacionales cuenten con módulos productivos entre los lotes, que permitan la generación de huertas en espacios comunes, de manera de generar ingresos extra para quienes habiten esos hogares. En ese sentido, Schepens propuso “que cada vivienda cuente con un tablón productivo donde se puedan desarrollar emprendimientos familiares, como podrían ser huertas de forma conjunta con el programa Prohuerta de INTA”. También alentó iniciativas de este tipo que podrían ser respaldadas desde el Municipio que “podría comprar la mercadería que hoy compra en otros lugares”, sugirió Schepens.

También se agregaron las ideas de Daniel Irigoyen, funcionario provincial que alentó este tipo de iniciativas comunes entre los miembros de los futuros barrios de vivienda para impulsar, por ejemplo, la fabricación de adoquines para pavimento reticulado “que se podría hacer en algún espacio común a los mismos planes de viviendas”, detalló Schepens.

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