“Estas acciones no van a impedir que los controles se sigan realizando”, enfatizó el jefe comunal.
Publicado el 17/04/2012 - El intendente de la Capital, Hugo Orlando Infante, repudió enérgicamente la agresión sufrida por inspectores de la Dirección de Calidad de Vida la madrugada del domingo mientras cumplían con los controles nocturnos en fiestas clandestinas.
El jefe comunal se refirió al tema ayer durante un acto en el que entregó indumentaria y herramientas al personal que cumple funciones en la Subdirección de Defensa Civil municipal.
En la oportunidad, el funcionario aseguró que estas acciones no van a impedir que se sigan realizando los controles “con mayor intensidad y seguridad”.
“Es un hecho lamentable el que sufrieron los empleados municipales, porque en primera instancia, estaban cumpliendo con su obligación diaria, y en segundo lugar, estuvieron dando cumplimiento a lo establecido por ordenanzas municipales”, enfatizó Infante.
Indicó luego que “todos estos trabajos son en primer lugar para brindar seguridad al vecino”, y prevenir a quienes sabiendo “que no se pueden realizar fiestas sin el permiso municipal, sin embargo las realizan”.
“Desde la Municipalidad de la Capital, a través de todas sus reparticiones, buscamos en primera instancia cuidar al vecino, sabemos que estas fiestas privadas se caracterizan por la presencia de menores que consumen bebidas alcohólicas o en estado de ebriedad, es por eso que estas situaciones no van a impedir que los controles se continúen realizando, con mayor intensidad y seguridad. Vamos a realizar todo lo que sea necesario para proteger a los ciudadanos, y estas medidas responden a ese objetivo”, finalizó el jefe comunal.
La agresión a los inspectores de la Dirección de Calidad de Vida se perpetró durante la madrugada del domingo, cuando llegaron a un domicilio particular donde se realizaba una fiesta sin autorización.
Según el titular del organismo municipal, Jorge Daniel Pikaluk, en el lugar había al menos 700 personas, y en su interior había menores consumiendo bebidas alcohólicas. La presencia policial no amedrentó a quienes buscaron por la fuerza que no se cumpliera el operativo de desalojo del lugar.


Comentá la nota