El Intendente estaba en una disyuntiva. De un lado, Marizza le reclamaba la entrega del Ex Mercado Municipal. Del otro, una Carta Documento le exigía rescindir el contrato con Entretenimientos de la Costa, bajo advertencia de radicar una denuncia penal en su contra. Schepens no dudó: ordenó el desalojo de los Artesanos del Mercado para ceder el edificio a Miguel Marizza.
Marizza quiere el Mercado
La semana anterior, el Intendente Schepens recibió la intimación de parte de Miguel Marizza para que el Municipio cumpla con el compromiso asumido de entregar a la empresa las instalaciones del ExMercado Municipal. La Sociedad Anónima, conformada especialmente para la ocasión, se ampara en la cláusula 5º del Contrato con la Municipalidad, donde se detalla que “el plazo para la remodelación del Mercado será de 365 días” y “deberá iniciarse dentro de los 30 días de haberse suscripto el presente contrato” firmado en noviembre de 2010.
Rescindir el Contrato
Del otro lado, una Carta Documento dirigida al Intendente lo “invita” a rescindir el contrato con Entretenimientos de la Costa por incumplimientos varios, bajo amenaza de radicar una denuncia penal contra Carlos Schepens. Entre los argumentos que se citan para dar sustento al pedido, el abogado Carlos Máximo Acosta recuerda que “se han violado los plazos expresos por parte de la empresa adjudicataria” que contaba con un año para construir la nueva Terminal.
De no proceder a dar por caído el contrato y avanzar con la iniciativa, en la Carta Documento se advierte al Intendente de la consecuente denuncia Penal en su contra, además de “accionar, civil y comercialmente… debiendo responder en consecuencia por todo daño que causare al Municipio y a los particulares y que se lo atribuirá de manera personal e individual”, se lee en la intimación, de acuerdo a lo que fija la nueva Ley Orgánica de Municipios (Art. 115).
La decisión de Schepens
Frente a la aparente disyuntiva, el Intendente debía optar: o atendía los intereses de Miguel Marizza y sus socios del poder político y consagra la entrega del patrimonio público de los uruguayenses; o rescindía el contrato y preservaba los bienes públicos.
Sin dilaciones, Schepens optó por favorecer a Marizza y montó el operativo para entregar el exMercado. Envió como mensajero al Director de Cultura, Gastón Mercanzini, para que comunique la decisión a los Artesanos. Desde este jueves, el reloj comenzó a correr. La arremetida ya está en marcha.
Los Artesanos resisten
Los Artesanos no han hecho más que reiterar su decisión de permanecer en el lugar y resistir cualquier intento de desalojo, recordando que hay más de 20 mil firmas que se oponen a la conversión del tradicional espacio uruguayense en un complejo de maquinitas tragamonedas.
Aún con la advertencia de ser denunciado penalmente, el Intendente no dudó en privilegiar los intereses privados de los empresarios de la patria contratista en detrimento de la defensa del patrimonio público. De este modo, Schepens dejó atrás los sobrados argumentos que tenía a la mano para hacer caer este convenio que contemplaba terminar los trabajos de la nueva Terminal en tiempo y forma, cosa que no ha cumplido Marizza.
Ante la decisión, diversos sectores de la comunidad se autoconvocan a resistir la instalación de una nueva sala de juegos de azar que se quiere cambiar por uno de los edificios más valiosos de dominio público.
Lo que está en juego trasciende a los Artesanos, ya que significa una prueba de fuego para los ciudadanos uruguayenses que permitirá medir su grado de compromiso con la defensa de los intereses de la ciudad y su grado de resistencia a la rapiña empresaria.
Schepens tiene la salida
La salida no es compleja. El Intendente Schepens tiene sobrados argumentos a la mano para terminar con este dolor de cabeza que enajena los bienes públicos. El principal argumento está dado por el evidente incumplimiento de la empresa, que no ha terminado la nueva Terminal en el plazo estipulado de un año. Ese plazo, con todos los cambios en el camino, venció el 8 de diciembre de 2011 si se toman en cuenta los plazos iniciales que fijaba el Contrato y en agosto de 2012 si se considera el Acta de Inicio de Obra. En cualquiera de los casos, los plazos efectivamente están vencidos, causal suficiente para rescindir el contrato con Marizza.

Comentá la nota