Con este refrán popular intentamos graficar la situación vivida hoy por el jefe comunal en las escalinatas de entrada al edificio municipal.
Aparentemente el valor de las mismas, 403 pesos por mes, no dejó conformes a los habitantes del plan, primero por que no es el valor que le informaron que iban a pagar cuando fueron adjudicados y por que, según ellos, el estado de las viviendas no lo valen.
Hoy, varios de estos adjudicatarios se presentaron en la municipalidad para increpar al intendente: “Las casa se están cayendo, no valen lo que nos cobran. Ya eran un desastre cuando las entregaron. Son cuatrocientos pesos más los servicios y se nos hace imposible. Se caen los azulejos del baño, se rompe la grifería”.
El intendente prometió que en no más de una semana iba a intentar solucionar los problemas puntuales de aquellos que estén imposibilitados de pagar ese monto en el instituto provincial de la vivienda.
Para el resto de los reclamos el intendente dijo: “Me dicen que las casa están mal echas ahora que les llegó las cuota, si serian gratis no dicen nada. Si tenes que pagar un alquiler te sale mucho más. Tenemos que reclamar a la empresa constructora por el trabajo mal realizado”.
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