Lo hizo en un barrio muy sentido para su padre, José, cuyo nombre lleva la salita de atención primaria del vecindario.
La obra, que había sido iniciada por la gestión anterior, fue culminada por la actual y ya en las próximas horas quienes tienen terminada la conexión domiciliaria podrán gozar de este nuevo servicio, más barato que cualquier otro combustible que hayan usado hasta el momento para calefaccionarse o cocinar.
La inauguración simbólica se hizo con la colocación de un pebetero (justo en el año de los Juegos Olímpicos) en la vereda de la capilla del barrio. Antes de encender con un isopo la llama que simboliza la llegada del servicio al vecindario, Bucca habló para los muchos presentes que se llegaron hasta el lugar pese al frío. Entre lo más destacado, prometió que próximamente se abrirá una línea de préstamos municipales para aquellos vecinos que por cuestiones económicas no puedan realizar la conexión domiciliaria.
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