El intendente Miguel Isa abandonó ayer la discreción y la cautela que mantuvo desde que se hundió el piso de las plataformas de la Terminal, pasó a una posición más drástica y amenazó a la empresa concesionaria, Terminal Salta, del empresario Marcos Levín, con rescindir el contrato si las obras de recuperación no empiezan el 1 de abril.
Isa dijo que “el principal objetivo es que la Terminal vuelva a operar con normalidad y con ello restablecer los servicios para los salteños que viajan a diario y también a los turistas que nos visitan".
La Secretaría de Prensa municipal recordó ayer todos los pasos que se dieron tras el hundimiento el 14 de enero. Se menciona el esquema de emergencia para mantener el lugar funcionando, el operativo para la circulación de vehículos, la comisión interdisciplinaria, la inspección ocultar del interior del canal y el estudio técnico y de análisis del suelo, que atribuyó el hundimiento a vicios ocultos y factores externos como líquidos cloacales y el agua que deterioraron la bóveda del canal y consecuentemente, la base sobre las que se asentaban las plataformas.
Con esos datos y la evidente presión pública para determinar responsables, el intendente determinó que la reconstrucción deberá comenzar en abril, cuando finalice el período de lluvias.
La duda es si los factores externos, como el líquido cloacal es atribuíble a la concesionaria, que no tiene responsabilidad en evitar derrame de cloaca en el ducto de agua pluvial.

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