La pequeña fue encontrada, ya sin vida, caída de cabeza en el interior de un balde de 20 litros que tenía agua hasta la mitad, en la casa de la vecina de sus padres, donde jugaba junto a otros pequeños sin supervisión de los mayores.
La pequeña víctima fue identificada como Ludmila Cabral, de un año y seis meses de vida. En el caso intervienen la Comisaría de Intendente Alvear y el fiscal Héctor Aberasturi, quien ordenó la realización de la autopsia del cuerpo y el médico forense Graciano Masó estableció la causa del deceso de la niña.
De acuerdo a los detalles que trascendieron, Ludmila se encontraba jugando en la casa de la vecina de sus padres, Natalia Federico, quien se domicilia en la calle Rodríguez al 1535.
Fue la vecina la que alrededor de las 13,30 del sábado salió al patio de su vivienda y observó, horrorizada, que la niña yacía de cabeza en el interior de un balde de plástico de 20 litros.
Los investigadores escucharon más tarde que la vecina explicó que el recipiente contenía agua hasta la mitad.
La pequeña fue trasladada de inmediato al hospital Reumann Enz, donde los médicos constataron el fallecimiento y refirieron la existencia de una lesión en la frente.
Los padres de la niña, Leonardo de 19 años y Patricia, de 21, informaron a la policía que dos días antes, Ludmila había recibido un golpe en la frente, que le había aplicado otro niño con el que se encontraba jugando.
El forense corroboró los datos y precisó que la lesión de la frente es anterior al infortunado suceso en el que la niña se ahogó.
El cuerpo fue trasladado a General Pico para su autopsia y se ordenó también que la División Criminalística de la UR II se constituya en el lugar donde se produjo la muerte para colectar los elementos pertinentes.
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