La intendenta de Larroudé, procesada

El Tribunal de Impugnación Penal confirmó el procesamiento de Cristina Paso de García por “peculado”, “fraude en perjuicio de la administración pública”, “abuso de autoridad” y “peculado de trabajos y servicios en concurso ideal”.
El Tribunal de Impugnación Penal ratificó los procesamientos de la ex intendente de Bernardo Larroudé, Cristina Paso de García, y de quien era la secretaria de esa misma comuna, Graciela Cristina Zapata.

El organismo judicial, de acuerdo a lo que se pudo saber, ni hizo lugar a los planteos defensivos en contra del fallo que en agosto del año pasado firmó el juez Luis Abraham.

Cristina Passo de García y Graciela Cristina Zapata fueron acusadas por la comisión de cuatro delitos relacionados con la administración municipal de la localidad norteña.

Paso es considerada responsable de “peculado”, “fraude en perjuicio de la administración pública”, “abuso de autoridad” y “peculado de trabajos y servicios en concurso ideal”. Mientras que Zapata es acusada por las tres primeras figuras mencionadas.

En nombre del TIP, puso su firma el juez Filinto Rebecchi.

Los delitos que se les imputan a las ex funcionarias implican una pena máxima de diez años de prisión.

Cuando se conoció el procesamiento, la ex intendenta dijo: “el peculado que me adjudican son 1.000 pesos, chicos...”.

La investigación comenzó en el año 2008, tras la auditoría contable que ordenó el intendente que asumió tras el mandato de Passo de García, Néstor Hugo Tríbolo.

El expediente Nº 50959/08 llevó tres años de investigación, en el marco de una enorme cantidad de irregularidades, muchas de las cuales fueron confirmadas como ilícitas, tras varias pericias contables sobre los movimientos de dinero realizados en el último año de gestión de Passo de García al frente del municipio de Larroudé.

Abraham consideró que “se vislumbran una serie de maniobras tendientes precisamente a crear esa idea de confusión, y en esa especie de caos financiero, generar inadmisibles cambios de dinero en efectivo por cheques municipales en fecha casi inmediatas (dinero que recibían sin otros tipo de comprobantes una u otra de las imputadas en mano)”.

Aseguró el magistrado que “la forma en que se decidió encarar el manejo de los fondos municipales, excede largamente las ’desprolijidades’ con las que la defensa pretende caracterizar la conducta aquí investigada”. Y agregó que dichas maniobras permiten presuponer “una acción deliberada de las imputadas, en la decisión del modo de encarar la administración de las cuentas municipales y la participación activa de ambas en la disposición de los fondos”.

Cristina Paso insistió en que es víctima de una persecución “política y mediática. Además, es una venganza personal de (Néstor) Tríbolo llevada a la Justicia”.

Remarcó que “es muy dolorosa la situación en un pueblo chico donde compartimos las cosas buenas y las malas. Sobre todo tener una denuncia de un compañero porque somos del mismo partido (PJ). Yo vengo de la línea de Convergencia y él de la Plural. Para el actual intendente tengo una marca porque discrimina a todos los que somos de Convergencia y no permite que trabajemos o nos expresemos”.

“No pueden acusarme de peculado -dijo- porque he puesto dinero de mi bolsillo cuando hacía falta en la Municipalidad”. La ex jefa comunal, sospechada de utilizar partidas específicas para otros fines, quedarse con plata del Estado y hasta pagar reparaciones de su casa y comprar electrodomésticos con fondos municipales, disparó: el intendente Tríbolo “me agradece con esta denuncia un favor de su vida, que no voy a puntualizar, muy grande, muy grande, que nos debe tanto a mí, como a mi esposo y al doctor (Rubén) Marín”.

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