Es uno de los funcionarios de mayor confianza de Daniel Scioli, con quien trabaja desde los inicios de la carrera política del gobernador. Hace más de veinte años que es profesor universitario y no duda en afirmar: "La docencia me desestresa y divierte".
“Daniel es mi jefe político, pero después de tanto tiempo de trabajar juntos se puede decir que la relación trasciende la política y es de amistad”, afirma Marangoni, que, además de ser el vicepresidente del Banco Provincia, es uno de los colaboradores más cercanos y de permanente consulta del mandatario provincial.
Pese a su función política, Marangoni destaca que no abandonó su gran pasión, la docencia. “Estoy al frente de dos cátedras en la Universidad del Salvador: Sistemática de la Ciencia Política I y II. La docencia es algo que me gusta, porque me desestresa, me relaja, me divierte. Y lo asombroso es ver cómo van cambiando las generaciones: hace veinte años, cuando comenzaba mi carrera docente, todos estábamos imbuidos por la gráfica, ahora los chicos vienen con otra mentalidad, muy propia de la era digital que estamos viviendo”, dijo el vicepresidente del Bapro.
Otro funcionario bonaerense que pasó por esa universidad es el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, a quien el propio Marangoni le entregó el “diploma de honor”.
El vicepresidente del Bapro también se reconoce como un hincha fanático de River Plate, equipo al que suele ir a ver al Monumental de Núñez acompañado por su hijo Lucas. Además, es padre de Milagros y de Agustina, que decidió seguir sus pasos: está estudiando la carrera de Ciencias Políticas en la USAL.
Otra de las pasiones del vicepresidente del Bapro, según confiesa, es el cine y la lectura. “Si tengo que elegir, me quedo con El Padrino I, El abogado del diablo y El príncipe de las mareas, que son películas sencillamente espectaculares”, sostiene. Y, a través de su página web, hasta se anima a realizar recomendaciones: menciona especialmente Perros de la calle y Bastardos sin gloria, ambos filmes dirigidos por Quentin Tarantino.
“Si bien no es fácil elegir una lectura preferida, dado que uno está leyendo permanentemente, me quedo con El general en su laberinto, de Gabriel García Márquez, y Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar”, remarca. Actualmente, el funcionario sciolista está leyendo Después de la muerte de Dios, de Gianni Vattimo, y Firmenich: la historia jamás contada del jefe montonero.
Marangoni también tiene una columna semanal en un programa de radio Rivadavia y, siguiendo la tendencia que impera dentro del gabinete bonaerense, es un usuario frecuente de las redes sociales, como Twitter y Facebook.



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