Tras semanas de estancamiento, los rebeldes forzaron el repliegue de las fuerzas del dictador Muammar Khadafi. Se encuentran a unos 150 kilómetros de la capital del país
Durante el día, las fuerzas rebeldes buscaron también extender un avance hacia el este iniciado el domingo con la mira puesta en la ciudad petrolera de Brega, en un intento por ampliar su control de esa parte del país donde estalló hace cuatro meses la revuelta contra el dictador Muammar Khadafi.
Los insurgentes tomaron el martes la ciudad de Kikla, a unos 150 kilómetros al suroeste de Trípoli, cuando las tropas del Gobierno retrocedieron, y avanzaron varios kilómetros al oeste de su bastión de Misrata hasta las afueras de Zlitan, una ciudad controlada por el Gobierno, según fotógrafos de Reuters.
Las fuerzas leales a Khadafi retrocedieron unos nueve kilómetros desde Kikla y los rebeldes estaban emplazando posiciones defensivas.
En Bruselas, el portavoz de la OTAN, comandante Mike Bracken, dijo que las fuerzas rebeldes avanzaban de manera sostenida en el oeste y en las zonas montañosas bereberes, al parecer "controlando el área desde Wazin hasta Jadu y Zintan, además de la ciudad de Yaffran".
"En el este, el movimiento en ambos lados fue poco y no hubo cambios significativos en la intensidad de la actividad", añadió.
El avance rebelde hacia Kikla llegó tras semanas de estancamiento entre el desordenado ejército rebelde y las fuerzas del Gobierno, mejor equipadas pero debilitadas por los bombardeos de la OTAN. Sin embargo, los rebeldes del oeste dijeron que los ataques a la refinería de Misrata estaban interrumpiendo el suministro de petróleo.
Advertencias de la OTAN
Panfletos lanzados por la organización que advertían sobre ataques de helicópteros obligaron a algunos rebeldes a retirarse de sus posiciones recién capturadas fuera de Zlitan.
"Volvimos (de Zlitan) por los avisos de la OTAN. Espero que haya coordinación entre los combatientes y la OTAN. Las fuerzas de Khadafi están lejos. ¿Es lógico que la OTAN no tenga ni idea de que tomamos esas posiciones?", comentó el comandante local Mohammed Genei, de 31 años. "La OTAN dejó caer los panfletos directamente sobre nosotros", agregó.
Uno de los textos muestra una fotografía de un helicóptero y un tanque en llamas. "Cuando ves estos helicópteros, significa que ya es demasiado tarde para ti", decía en árabe. "No hay dónde esconderse. Si continúan amenazando a civiles, morirán", añade el volante.
Un funcionario de la OTAN dijo que efectivamente habían lanzado folletos con la advertencia de la posibilidad de ataques de helicópteros, pero afirmó que había sido al oeste de Misrata, más cerca de Zlitan.
No obstante, incluso sin la amenaza de ataques de la OTAN, los rebeldes dijeron que no atacarían Zlitan, citando sensibilidades tribales. En cambio, esperarían a que los habitantes locales se alcen.
La televisión estatal libia informó tarde el martes que la OTAN bombardeó la ciudad de Al Jufrah en el centro del país por segundo día consecutivo. Un funcionario de la alianza negó cualquier ofensiva en esa zona, pero dijo que sí se atacó un depósito de municiones en Waddan, no muy lejos de la ciudad.
Citando a un comandante rebelde, el diario London Times dijo que las fuerzas de Khadafi escondieron cohetes Grad y municiones en Leoptis Magna, una ciudad de la época romana del 200 a.C.
Mientras, la UNESCO, la agencia de cultura de Naciones Unidas, pidió a todas las partes que aseguren la protección del "valioso legado" de Libia.
A pesar de las victorias en el campo de batalla, los rebeldes podrían luchar para mantener el impulso tras un ataque con cohetes que dañó gravemente el lunes una refinería cerca del puerto de Misrata, causando potencialmente graves problemas en el suministro de petróleo. Un ingeniero del lugar dijo que no estaba claro cuánto tardarían en reparar la refinería.
En tanto, Túnez lanzó un avión F-5 y un helicóptero para sobrevolar la frontera con Libia, avivando la tensión, luego de que tropas de Khadafi dispararan varios cohetes contra su territorio.
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