Ediles mestristas aprobarán hoy una preferencia para tratarlo en dos sesiones. Mientras, intentan atenuar la resistencia del Suoem.
Cómodo. Marchiaro habló sin contratiempos ante los concejales (Prensa Concejo Deliberante).
La creación de la Fundación Instituto Municipal de Cultura (IMC) que impulsa el intendente Ramón Mestre y es resistida por el Suoem (gremio de municipales) se definiría en el Concejo Deliberante recién en la sesión ordinaria prevista para el 19 de abril.
Con votos del oficialismo, el cuerpo fijará hoy una preferencia de dos sesiones para el tratamiento de la iniciativa, pero en la práctica eso implicará una postergación de tres semanas, debido a que el próximo jueves no habrá deliberaciones por el feriado de Semana Santa.
Ayer los ediles avanzaron en un primer intento de debate en el ámbito de la Comisión de Cultura (la preside el riutorista Marcelo Rodio), a la cual concurrió el secretario de Cultura municipal, Francisco Marchiaro, acompañado de sus principales colaboradores.
En rigor, en ese encuentro se discutió más sobre los vaivenes legislativos del polémico proyecto, que sobre la médula de la propuesta en sí.
Esto fue así porque nadie tiene a esta altura la seguridad de que la versión del proyecto ingresada por el oficialismo al Concejo vaya a ser la definitiva. De hecho, las propias autoridades municipales sellaron una suerte de tregua con los empleados de Cultura, que se oponen a la iniciativa, y abrieron una mesa de diálogo.
Las propuestas que de allí surjan –las partes se dieron tiempo hasta el 11 de abril para negociar– serían enviadas luego en calidad de “sugerencias” al bloque de ediles radicales, quienes considerarán la pertinencia o no de modificar la redacción inicial del proyecto.
Marchiaro reiteró varias veces ayer su predisposición a abrir el debate, pero el rechazo del Suoem al proyecto es muy cerrado, lo que no habilita muchas expectativas.
“Toda innovación despierta debate y estamos aquí para darlo, pero creo que primero hay que desintoxicar la información que está circulando. Dicen que vamos a privatizar la cultura y no hay nada de eso. Al contrario, buscamos fortalecer la política cultural del municipio”, machacó el funcionario. Luego contó que días atrás, al compartir un almuerzo con el ex intendente Rubén Martí, este comparó la resistencia actual al IMC con la que él tuvo que afrontar en su momento para imponer los CPC (Centro de Participación Comunal).
Más allá de algunos interrogantes puntuales a Marchiaro –en líneas generales no pasó sofocones–, las bancadas no fundamentaron ni anticiparon su posición de cara a la creación del IMC. María José Almada (Eva Duarte) planteó dudas sobre la elección de la figura de una fundación y quién controlará sus fondos; Esteban Dómina (Frente Cívico) criticó la “superposición” funcional entre el nuevo organismo y la Secretaría de Cultura, y lo mismo hizo Claudia Martínez (PJ).
Respecto de los fondos, Marchiaro dijo que la integración económica del IMC dependerá de los montos que sugiera la Dirección de Inspección de Sociedad Jurídicas. Y contragolpeó a los opositores: “Los invitó a sugerir de cuánto debe ser ese aporte y cómo debe controlarse la ejecución de gastos”.
Previo a los intercambios, hubo una exposición global del funcionario. Mientras hablaba, como telón de fondo tenía al público –artistas autoconvocados y empleados municipales– enarbolando pancartas contrarias a la creación del IMC. “Huele mal”, “Mentiras” y “Pancho = privatización”, se leía entre las más visibles.
Marchiaro recordó que en los últimos años el área de Cultura municipal varió su ubicación y rango en la orgánica varias veces y que llegó a tener anexadas dependencias de Educación, Turismo y Deportes. “Ahora somos Secretaría, en un claro intento por potenciar la cultura”, señaló y agregó que el IMC será “complementario” de dicha Secretaría.
El funcionario volvió a insistir en que el IMC tendrá una función de orden académico y estadístico. Recolectará información sobre la que luego se basarán –explicó– las políticas culturales.
Hasta el momento son muy pocas las voces de actores vinculados a la cultura respecto al proyecto. Manifestó reparos a la iniciativa la agrupación Músicos Convocados de Córdoba, que además pidió un debate democrático al respecto, en búsqueda de consenso.
También se opone la Multisectorial en Defensa de Tamse y Crese, que salió a respaldar la protesta de los empleados de Cultura y sostiene que Mestre quiere “privatizar la cultura”.
Qué dice el proyecto oficial
Instituto Municipal de Cultura. El proyecto faculta a la Secretaría de Cultura a constituir esa entidad bajo la figura de una fundación municipal, pública y sin fines de lucro.
Objetivos. El Instituto se plantea como herramienta de gestión cultural. Apunta a promover actividades culturales independientes de los ámbitos municipales, capacitar al personal municipal y también a los actores del sector editorial, musical, escénico, visual, de diseño y audiovisual. Tiene fines académicos, que apuntan a estudiar las cadenas de valor de la producción cultural de la ciudad y diseñar planes estratégicos para acompañar las iniciativas privadas con impacto cultural.
Financiamiento. La Secretaría de Cultura puede a percibir a través de la fundación apoyos del sector privado, el tercer sector, el ámbito académico y la cooperación internacional. La fundación también canalizaría la recaudación proveniente de cursos, conferencias, espectáculos, actividades culturales y publicaciones. Todo lo recaudado debe reinvertirse en eventos de la misma naturaleza.
Patrimonio. El municipio aportará el patrimonio inicial para la constitución de la fundación (no se establece el monto), que podrá acrecentarse por fondos recibidos en concepto de subsidios, legados y donaciones.
Control. Tendrá un consejo de administración presidido por el secretario de Cultura, un secretario, un tesorero y entre tres y nueve vocales. Los consejeros deberán representar a diferentes sectores del quehacer cultural. No prevé control del Concejo ni del Tribunal de Cuentas Municipal.

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