Está atiborrado y sobrepasado en su capacidad operativa. Desde la dirección afirmaron que “la situación es verdaderamente caótica”. Hay pacientes infartados que deben esperar a que se dé el alta a otros para ingresar al Centro, único en la región.
“Aproximadamente el 40% de los pacientes que consultan y tienen problemas cardiológicos son derivados” indicó a época el director ejecutivo de la entidad, Julio Vallejos.
La cantidad de camas es variable pero existen ocho en la unidad coronaria, seis en terapia intensiva, cinco en recuperación cardiovascular para adultos e igual número en recuperación cardiovascular para pediátricos, dos para recuperación intermedia y 36 para internación. “Todas las mañanas ponemos nuestras esperanzas en dar de alta a un paciente para que otro ingrese” confirmó el profesional médico, preocupado por la situación actual del centro médico.
El 90% de los pacientes que se asisten en el Instituto de Cardiología de Corrientes son de la provincia, el resto son de ciudades vecinas. En un total de 62 a 64 camas no hay un solo espacio disponible. Por sólo nombrar un ejemplo actual, Mario Bofill ingresó el viernes 9 de noviembre temprano a las 8 de la mañana con un diagnóstico de infarto agudo de miocardio (ver recuadro); “con él tuvimos que esperar hasta las 10 para dar de alta a un paciente y ubicarlo en el área pertinente” dijo Vallejos.
“Frecuentemente tenemos estos problemas. La realidad es permanente, hace rato venimos diciéndolo, no es que queremos ampliar por ampliar nomás el Instituto. Es que no podemos decirle a la gente que no podemos atenderlos por falta de espacio” confesó Vallejos quien a su vez explicó que “cada vez intentamos circunscribirnos más en lo cardiológico, especializarnos y brindar un servicio de calidad a la gente”.
Docencia y
especialización
Cuando el Instituto de Cardiología de Corrientes Juana Francisca Cabral comenzó a funcionar, intentó cumplir con una de las premisas de su ley fundacional que es la docencia, instrumentándola con la incorporación a su estructura de la Residencia de Cardiología clínica. Dada la intensa actividad científica desplegada por los profesionales de todas las disciplinas, desde fines de 1997 funciona un Comité de Docencia e Investigación, y en 1998, a raíz del incremento de la actividad docente y de investigación, se creó el Departamento de Docencia e Investigación (DDEI) por Resolución Nº093/98.
En el 2006 se esbozan los primeros reglamentos para la creación del área de investigaciones médicas entendiendo que el funcionamiento de dicha área será complementario a las tareas que realice el Departamento de Docencia e Investigación, partiendo de la premisa que la evaluación para la aprobación y el control de la seguridad de los pacientes (en lo que se refiere a aspectos regulatorios) son tareas de dicho Departamento.
Desde entonces, no cesaron sus actividades; la permanente promoción de cursos de formación, carreras de posgrado y creación de nuevas residencias tanto básicas como las de kinesiología cardiorrespiratoria, terapia intensiva, diagnóstico por Imágenes y la recientemente incorporada residencia de enfermería cardiovascular y post básicas como la de cardiología infantil.
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