Instituto Becario, un esquema que trascendió su propio norte

Instituto Becario, un esquema que trascendió su propio norte
Los especialistas nacionales recomiendan la plataforma que, aún pequeña, se desarrolla en Entre Ríos. Incluso la aconsejan para paliar las diferencias sociales que se han abierto de manera violenta en Chile durante los últimos meses.
El elogio de una plataforma en que participan profesionales, el Estado y que beneficia a la sociedad civil.

La titular del Inaubepro destacó la participación social en el sistema de becas de la provincia.

En la actualidad, los estudiantes secundarios reciben 100 pesos por mes, los terciarios 180, los universitarios 250

No hace mucho tiempo, primero en nuestra provincia y luego en un foro de Buenos Aires, el prestigioso economista Juan Llach –ex ministro de Educación y reconocido especialista en la materia– realizó una encendida defensa de “un modelo solidario y exitoso que permanece vigente en Entre Ríos y que cada vez que puedo lo destaco para que pueda replicarse en otros territorios”.

Pero Llach no es el único. Cada vez más, especialistas y pedagogos piden mirar este modelo que nació en 1989 con humildes objetivos y que ha trascendido largamente sus propias expectativas. Incluso, y más aún, el candente conflicto educativo que aún se desperdiga con reclamos y violencia sobre las calles de Chile, sostenido en una plataforma social desigual –herencia de la dictadura pinochetista– que pone en jaque un derecho universal: el acceso a la educación superior.

El propio Llach entendió recientemente que el “esquema que tiene Entre Ríos sería muy útil para comenzar a resolver el problema que tiene Chile con su sistema educativo”.

Ajeno a esto, en el Instituto Becario provincial –denominado originalmente, por síntesis, cuando se creó por ley Nº 8.336- y luego Instituto Autárquico Becario Provincial (Inaubepro) –cuando adquiere la autonomía en el año 1991 por imperio de la ley Nº 8.523– sigue trabajando atravesando los avatares de dos décadas y se convirtió en una eje de política de Estado.

Como la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) o el Sistema de Crédito de Entre Ríos (Sidecreer), el Inaubepro se sostuvo a pesar del cambio de signo político de distintos gobiernos, de funcionarios más o menos eficientes, e incluso de la época en que los legisladores provinciales se habían convertido en el canal de acceso para el beneficio, y con ello cierta discrecionalidad se apoderó del sueño de miles de niños y jóvenes entrerrianos.

La ley previó, en sus inicios, que los profesionales liberales –que en su gran mayoría realizaron sus estudios en la universidad pública– convirtieran el pago del impuesto de Ingresos Brutos en un aporte solidario del 1,5 % de sus ingresos con un mínimo de 10 pesos, que iría a conformar un ente especializado en otorgar ayudas económicas para estudiantes con escasas posibilidades; y así comenzó a desovillarse una experiencia notable con números e indicadores más que sorprendentes. En todo caso, en este Gobierno, con un ciclo económico favorable y una inversión un poco más enfocada sobre el aspecto social, se ha potenciado como una herramienta insoslayable que alcanza hoy 17.500 profesionales inscriptos en el impuesto, que hoy tributan el 2 % con un mínimo de 25 pesos, aunque lastimosamente no todos aportan –cosa que deberían revisar los Colegios que participan del directorio que están nucleados en la Asociación de Entidades Profesionales Universitarias de Entre Ríos (Aepuer)- y logrará llegar en 2011 a unos 35 mil estudiantes de toda la provincia.

Programa. Anualmente se distribuyen unas 70 mil fichas de inscripción, de las cuales 50 mil regresan con la solicitud de beca, el programa ha profundizado un concepto interesante de distribución territorial y por nivel educativo.

Con un presupuesto que ronda los 45 millones de pesos anuales, de los cuales 22 millones son producto del aporte profesional, y donde sólo el 10%, por ley, se destina a gastos de funcionamiento del ente, el Instituto Becario ha logrado constituir programas de becas ordinarias (en los niveles secundario, terciario y universitario), a los mejores promedios, alimentarias, para financiar eventos culturales, científicos y/o tecnológicos, a estudiantes de zona rural, a aquellos que poseen alguna discapacidad y a deportistas federados, todo en 12 programas de becas, observándose un crecimiento exponencial de aquellas mil primeras becas otorgadas en el año de su creación, cuando por entonces el impulso del senador Juan Carlos Cresto todavía era un poco menos que una quimera.

Actualmente, los alumnos del nivel secundario reciben 100 pesos por mes, los terciarios 180; los universitarios 250; y los rurales 125 pesos. Rurales: Asimismo existen incentivos para los mejores promedios becados, para aquellos estudiantes que, estando federados, representando a su departamento o la provincia en competencias deportivas y para hijos de policías o del Servicio Penitenciario caídos en actividad. En el mismo sentido, se beca especialmente a niños y jóvenes que deben competir en olimpíadas o eventos de matemática, biología o historia, muchos de ellos impulsados por los ministerios de Educación o de Ciencia y Tecnología de la Nación.

También se buscará estimular la radicación en los centros universitarios de las municipalidades en los centros urbanos donde se desarrollan las universidades, y hoy se apoya los 13 que se emplazan en Paraná.

La actual presidenta del Instituto, Mayda Cresto, adelantó que “Este programa de residencias universitarias, de carreras universitarias y de Mi Primer Trabajo son tres programas que tienen que ver con las carreras prioritarias o estratégicas para la provincia. Están vinculadas a: salud, turismo, educación y producción. Tiene que ver con este mapa interactivo de Carreras prioritarias que se puede encontrar en nuestra página web –www.inaubepro.gov.ar– donde tenemos desarrollados estos cuatro programas”.

De este modo, el Instituto Becario se adelanta a un debate público sobre cómo debería ser el perfil del sistema educativo en sus estudios superiores en Entre Ríos y avanza en acompañar a los estudiantes que eligen aquellas carreras consideradas estratégicas en virtud del perfil agroindustrial que públicos y privados eligieron para el futuro.

–¿Por qué cree que es más ponderado este sistema afuera que hacia dentro de la provincia?– preguntó EL DIARIO a Cresto.

–Nosotros somos la única provincia que tiene un Instituto Becario de esta naturaleza, donde participan todos los sectores de la sociedad y donde el aporte de profesionales permite que los chicos estudien. Sin embargo, creo que falta un mayor compromiso con el Instituto. La mejor forma de solucionar el problema es demostrando a los profesionales que el sistema funciona y lo importante y valioso que es su aporte. Cuánto más transparente sea el sistema mayor será su compromiso. Nosotros nos reunimos hace poco con un sector profesional y nos planteaban la posibilidad de crear dentro del Instituto Becario una comisión revisora de las evaluaciones, y le dijimos que si. Ningún sector tiene la posibilidad de controlar lo que se hace con la plata que pagan. Cuando se creó el Instituto se los hizo partícipe y se les dio la posibilidad de aportar ideas, de colaborar. Porque es muy importante la experiencia de ellos como estudiantes antes y profesionales hoy. Digo más: Cuando hicimos el mapa interactivo de carreras estuvimos cinco meses trabajando y mandamos a todos los colegios notas para que nos cuenten qué debía aparecer sobre ese sector. Muchos hicieron aportes interesantísimos y a otros no les importó. Hicimos eso con el sector político también, con los ministerios, con los intendentes. Mandamos una nota para que nos cuenten cuáles eran las principales actividades de la zona, en el sector salud qué profesionales les estaba faltando. Hay intendentes que nos mandaron trabajos muy lindos, y otros que no nos mandaron nada. Vos te comprometés o no te comprometés; no hay otra disyuntiva”, respondió la abogada a cargo del ente, que acaba de cumplir 20 años de lograr su autarquía.

Hacia una mayor fiscalización

Desde hace un año, la actual administración del Inaubepro decidió volver a un esquema de mayor fiscalización sobre el pago del aporte de los profesionales liberales que se había abandonado desde hacía algunos años. Para ello, firmó un convenio con la Dirección General de Rentas (DGR) para la fiscalización a partir de un relevamiento, donde existe una activa participación de estudiantes avanzados de Ciencias Económicas. Es que muchos profesionales presentan las declaraciones juradas en blanco y de esa forma se elude el impuesto, advierte desde el Instituto Becario. “En el registro existen hoy 17.500 profesionales que están inscriptos en el impuesto que no quiere decir que paguen todos, porque algunos pagan el mínimo pero vos no sabes si realmente están facturando eso; otros cumplen con el deber formal pero terminan por no erogar. Estamos haciendo un relevamiento, pero queremos que en esta fiscalización se brinde la oportunidad a la universidad y a los colegios de participar, para que entre todos podamos sostener este sistema solidario”, describe la actual presidenta.

En números

* Más de 10.000 egresados que cursaron sus estudios totalmente becados en Entre Ríos desde 1989.

* 70 mil formularios entregados al año, 50 mil inscripciones y 35 mil becas.

* 45 millones de pesos de presupuesto anual, 10 % se destina a gastos administrativos.

* 22 millones de pesos recaudados del aporte de profesionales liberales que implica un 2 % de sus ingresos.

* De los 6.000 becados universitarios en toda la provincia se elegirán los 1.500 mejores atendiendo la ecuación: mejores resultados-menores recursos, para apoyarlos con más incentivo.

Mapa interactivo de carreras prioritarias

Recientemente, el Instituto Becario realizó un Mapa Interactivo de Carreras Prioritarias para Entre Ríos, que busca convertirse en una propuesta destinada a potenciar aquellas carreras que resultan estratégicas para el desarrollo de la provincia e incrementar la matrícula de estudiantes inscriptos en cada una de ellas.

“Necesitamos profesionales que aporten sus conocimientos a nuestro perfil provincial, de modo tal que intentamos responder a la demanda creciente de personal calificado en los sectores más dinámicos de la producción y del turismo, y así fomentar nuestras ventajas comparativas con otras provincias”, aseguró Mayda Cresto, actual presidenta del Inaubepro.

De este modo, asegura, quieren darle un nuevo sentido y dirección a las becas que se otorgan desde el Instituto, “sin que por ello se dejen de atender los programas tradicionales de becas”, subrayó. El Mapa de Carreras Prioritarias para Entre Ríos es el resultado de un relevamiento realizado con funcionarios provinciales y nacionales, instituciones académicas de los diversos niveles (públicas y privadas), profesionales de todas las disciplinas, entidades científicas, asociaciones, y se inscribe en el proyecto provincial orientado hacia la agroindustria y el turismo, ejes fundamentales del crecimiento económico de Entre Ríos, según la actual administración.

Comentá la nota