Son las principales conclusiones a las que arribó un informe confeccionado por la Fundación del Tucumán, tomando como parámetros una serie de rasgos analíticos detallados por el World Economic Forum (WEF) titulado "The Global Competitiveness Report 2009-2010(Reporte sobre la Competitividad Global 2009- 2010)" . En el estudio se determinan aspectos institucionales que permiten la caracterización de efectividad económica y social a nivel internacional. A su vez, las tendencias diagramadas fueron codificadas para analizar el ambiente institucional y político de la provincia.
Desde esta primera aproximación, resulta necesario destacar que la Nación posee un lugar muy por debajo de aquellos Estados que se asemejan, en cuanto al PBI per cápita de los argentinos, por lo que puede mencionarse los casos de Chile y Uruguay, posicionados 30° y 65°, respectivamente, en tal escala.
Al momento de efectuar un desglose sobre los indicadores que proyecta el informe, Argentina (de acuerdo a esta concepción de competitividad, sustentada en que economías más competitivas tienden a producir mayores niveles de ingresos para sus ciudadanos) se encuentra a la altura de regiones como Ucrania (82°), Algeria (83°) y Macedonia (84°). Lo inquietante en este aspecto es que Ucrania posee un PBI per cápita que es el 47 por ciento del PIB argentino (U$S 3,9 Mil al año frente a los U$S 8,2 Mil en el mismo período de tiempo para el caso local). Cabe señalar que para la elaboración del Índice de Competitividad Global el enfoque estuvo colocado en claves económicas, definidas a su vez por una serie de "pilares de competitividad", entre los que se encuentran: Las instituciones, la estabilidad macroeconómica, la salud y educación, la eficiencia en el mercado laboral, la sofisticación de negocios, entre otros ítems.
En este sentido, Argentina, en comparación con los demás países de la región es una de la peores rankeadas en cuanto al nivel de "Institucionalidad", ya que se encuentra en el puesto 126°, superada sólo por Venezuela, ubicada última en la tabla mundial (133°). Asimismo, el Estado nacional, al momento de caracterizarlo en otros de los "pilares" analizados, posee el siguiente esquema: Eficiencia en Mercado de Bienes (124°); Eficiencia en Mercado Laboral (123°); Sofisticación de Mercado Financiero (116°); en el único aspecto donde presenta una calificación positiva es en el referido al Tamaño del Mercado, donde ocupa el lugar número 23. (Cuadro arriba)
Lo público y privado
Ahora bien, si el estudio es centralizado en el ambiente institucional "determinado por la estructura legal y administrativa a través de la cual individuos, firmas y gobiernos interactúan para generar ingresos y bienestar en la economía", aquí se tendrá en cuenta una categorización entre el ambiente "Público" y "Privado", donde cada uno posee subdivisiones de referencia.
Así, y a modo de ejemplificación, Argentina se encuentra muy mal rankeada en la mayoría de estas subdivisiones relacionadas al "Ambiente Público". Se destacan como extremadamente negativos la "confianza pública en los políticos" (puesto 133 sobre 133 países), la "eficiencia del marco jurídico en apelaciones de acciones de gobierno" (131°), el "favoritismo en las decisiones de los funcionarios de gobierno" (130°) y la "eficacia del marco jurídico en la solución de conflictos" (127°). En el ítem que logra sobresalir es en el concerniente al "Costo del Terrorismo en los negocios" (5º).
En cuanto al "Ambiente Institucional Privado", el Estado argentino también no demuestra cifras para el orgullo, pues se destaca como extremadamente negativo el "Comportamiento ético de las Empresas" (posición 120), en esta calificación, Chile rankea 21°.
En la comarca, a mejorar
Para proyectar el esquema anterior en el estudio del Ambiente Institucional a nivel provincial, la Fundación del Tucumán delineó la realización de una encuesta a productores primarios para conocer sus percepciones sobre el Sistema Político y Social.
El informe plantea una percepción negativa de las prácticas internas de los actores políticos dentro de sus partidos políticos (Sistema Político Partidario deficiente) y las partidizaciones de las gestiones públicas. Por otra parte, arroja una muy baja percepción del sector privado respecto de la vinculación entre los distintos actores sociales provinciales, un desarrollo autocentrado y desvinculado de las instituciones Públicas, Privadas y de la Sociedad Civil, un bajo Capital Social Provincial, una baja acción social y empresarial conjunta (con un relativo privilegio de acciones individuales) motivada qui-zá por una relativa desconfianza en el otro. (Cuadro abajo)
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