El trabajo se realizó en la mañana de este jueves y significó el traslado de 600 metros de tuberías con un peso de 2.500 toneladas. Fue celebrado con entusiasmo por el Gobierno municipal
La espera se hizo extensa, pero finalmente en la mañana de este jueves una tubería de 600 metros de largo y un peso de 2500 toneladas, se hundió en el mar y se transformó en el primer tramo del emisario submarino emplazado.
El miércoles por la tarde se había realizado el traslado desde la Base Naval, en una navegación de casi 4 horas. Este mismo proceso deberá repetirse cinco veces más, ya que esto es sólo el comienzo.
La celebración de este acontecimiento único -es la primera vez que la construcción alcanza esta instancia- se realizó durante el mediodía de este jueves en la escuela municipal nº 17 del barrio Félix U. Camet, donde además se anunció el comienzo de la obra de Provisión de Agua Potable en el sector, en el marco del Programa “Agua + Trabajo” que financia el Ente Nacional de obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) (ver aparte).
La jornada fue calificada por el intendente municipal Gustavo Pulti como “inolvidable”. Es que una vez concluido el emisario submarino, los efluentes cloacales serán enviados lejos de la costa y degradados allí. Se espera que la obra esté “al servicio del medio ambiente” -de acuerdo al jefe comunal- por los próximos 50 o 100 años. La inversión aproximada es de 250 millones de pesos, que financia el Enohsa a partir de un acuerdo con la presidenta Cristina Fernández.
“Es el primer tramo. Hay que trasladar 5 más y a partir de allí, podremos decir que el emisario más grande de Sudamérica, la obra ambiental más grande de Mar del Plata, va a estar cumpliendo servicio para cuidar nuestro medio ambiente, nuestro mar, el prestigio de la ciudad y también la calidad de vida de los vecinos”, sentenció el intendente. En cuanto a los ciudadanos, puso especial énfasis en los beneficios que traerá a aquellos que viven en “estos barrios que han sufrido tanto el castigo de los olores y de todas las dificultades que traía la falta de respuesta en materia de saneamiento”.
Si bien la importancia de este paso es evidente, sólo marca el inicio de una etapa que llevará su tiempo para entrar en las instancias finales de la obra. Por eso, El Atlántico consultó al intendente acerca de los plazos previstos para realizar el traslado de los restantes tramos. Pulti se mostró cauto y evitó hacer un anuncio preciso.
En esta línea, aseguró que aunque “está previsto todo el trabajo”, lo que hay “son distintos tipos de intervenciones y también en esto juega mucho el clima”.
“No se puede trasladar cualquier día ni a cualquier hora. Ya hace casi una semana que estábamos listos para el traslado y lo que se estaba esperando era justamente que estuvieran dadas las condiciones climáticas”, explicó el jefe comunal.
Asimismo, resaltó que hay que trasladar una tubería de 600 metros de largo que pesa 2500 toneladas por un frente costero que, “si no está calmo, lo hace difícil”.
“Es un esfuerzo enorme, también por las precauciones que hay que tomar, por lo que quisimos ser cautos con al generación de expectativas y preferimos contar la tarea hecha que otra cosa. Es la primera vez que se hace y no hay manuales”, concluyó.
EN FAMILIA
El último tramo del acto que se desarrolló en la escuela Nº 17, tuvo un pasaje emotivo protagonizado por el intendente y dedicado a un trabajador de Obras Sanitarias. Dirigiéndose a los alumnos, Pulti contó que “hace unos años, había un chico que estudiaba, creció, progresó y después se recibió de ingeniero”.
“Voy a tratar de no emocionarme”, dijo al interrumpir su relato, y continuó. “Un día, que yo no sé ni cuando fue –no fue en nuestra gestión, fue mucho antes- entró a trabajar a Obras Sanitarias. Y esta mañana, temprano, después de haber trabajado muchos años, y de haber aprendido lo que hay que hacer con esto -que es una respuesta que van a tomar nota en muchos países y ciudades-, ese chiquito sintió el orgullo y trajo a toda su familia y a su padre a ver cómo se hundía este caño que va a prestar servicio para las próximas generaciones”.
“Eso que hizo Pascual Furchi, lo pueden hacer todos ustedes”, les dijo a los jóvenes. Acto seguido, el ingeniero Furchi, jefe de la Unidad Ejecutora Emisario Submarino y Planta Efluentes en Osse, se abrazó al intendente y el auditorio estalló en un sentido aplauso.


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