El INPRES recibió la orden del Ministerio de Planificación Federal. Destinó una comisión que se encuentra en El Calafate haciendo los estudios para la instalación de dos equipos que monitorearán los movimientos locales y regionales.
Será a pocos kilómetros del centro de El Calafate, localidad en la que durante el mes pasado se registraron al menos 5 movimientos sísmicos.
El geólogo Carlos Navarro y el técnico electrónico Luis Andujar llegaron a El Calafate desde la central del INPRES en San Juan.
Fueron enviados para realizar los estudios y buscar el lugar adecuado donde se instalará la primera estación sismológica de la provincia.
Días atrás, el Ministerio de Gobierno de la provincia informó que se iniciarían gestiones ante el Gobierno nacional para contar con ese instrumental en territorio santacruceño.
Pero las acciones ya estaban adelantadas en Nación. La inmediatez se le atribuye a que los movimientos ocurrieron en días en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner descansaba en El Calafate.
Días atrás, el secretario de Obras Públicas de Nación, José López, ordenó al INPRES que comenzara el proceso de instalación de un sismógrafo en la localidad de El Calafate.
Ayer, la comisión del instituto encontró un lugar apropiado. Los técnicos explicaron a esta corresponsalía que necesitaban un lugar con fuente de energía, alejado de los ruidos naturales y los causados por el ser humano o animales, pero que además pudiera estar resguardado para evitar hechos de vandalismo.
También debían encontrar un lugar con roca firme, para detectar de mejor manera los movimientos, ya que es en lugares sólidos donde mejor se propaga la onda sísmica.
El sitio fue localizado en un terreno de jurisdicción municipal, donde funciona la planta transmisora de una radio dependiente del Estado nacional, fuera de la localidad.
Allí es donde ahora se debe construir una pequeña edificación de no más de 10 metros cuadrados, para proteger el equipamiento que será colocado a unos tres metros bajo tierra.
Esta será una de las más de 50 estaciones sismológicas ubicadas en diferentes partes del país. “Nuestra idea es extender nuestra red de estaciones hacia la Patagonia, inclusive, si Dios quiere, en la Antártida”, explicó el geólogo Carlos Navarro.
Luis Andujar comentó que se prevé instalar un equipamiento de “última generación” con tecnología estadounidense, valuado en unos 20 mil dólares.
En realidad serán dos los equipos a instalar con las características de “banda ancha” y “periodos cortos”, las dos modalidades con las que se detectan movimientos locales y regionales, con monitoreo durante las 24 horas.
Los de “períodos cortos” registran movimientos de hasta 600 kilómetros de distancia, mientras que el equipo de “banda ancha” detecta los que ocurren hasta 10 kilómetros de lejanía. “Monitorearemos la intensidad local y la de Chile, porque es la que puede influenciar en esta zona”, explicaron los técnicos del instituto con sede en San Juan.
Navarro y Andujar detallaron que ahora se deberá construir el pequeño refugio y cercado perimetral, y que por ahora el enlace del equipamiento será satelital, señal con la que desde la central del INPRES reciben la información instantánea de lo que registran los sensores.
Los técnicos creen que en tres meses la estación podría estar en funcionamiento.



Comentá la nota