Se trata de colectores solares de agua caliente fabricados por PyMES argentinas y evaluados por el INTI que fueron instalados en diez casas de un barrio de viviendas sociales.
En invierno, lo ideal es que estos colectores solares sean complementados con un calefón eléctrico; así, precalientan el agua antes de utilizarla en el baño o la cocina, con el consiguiente ahorro de energía. En verano, la temperatura que el líquido alcanza en el colector permite usarla directamente para la ducha.
Esta iniciativa de uso popular de una energía renovable como la solar tiene mucha relevancia social, sobre todo porque en la zona de Moreno donde instalaron los colectores el gas no llega por una red y su precio es alto para los vecinos: una garrafa de 10 kg se paga hasta $60. Por eso, que estos dispositivos solares les ahorren hasta un 70% de la energía necesaria para calentar agua es una ventaja evidente. Además, la inversión que requieren -solventada en este caso por el INTI y Edenor- se amortiza en poco tiempo ya que los colectores solares tienen un mínimo costo de mantenimiento.
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