La delegación Río Grande del Registro Civil está en pésimas condiciones edilicias. Hace diez años que no se mantiene y se encuentra desbordada por la creciente demanda en la atención de los servicios que brinda. El personal es escaso para dar respuestas a los vecinos.
Boyadjian destacó la tarea del personal porque «hace lo que puede» y manifestó su predisposición a interceder para que las autoridades pertinentes atiendan las necesidades existentes.
El Registro parece «un lugar olvidado de la provincia», expreso la edil y lamentó que la situación actual afecte a los trabajadores como así también, y especialmente, a los usuarios, que deben hacer largas colas en el exterior del edificio «desde las 5 o seis de la mañana para poder recibir un turno.»
Boyadjian estuvo en esa oficina pública ayer, donde fue recibida por la directora Ana Rogolini y por Viviana Medina, directora Operativa del organismo. La visita obedeció a las reiteradas quejas que vecinos de Río Grande trasladan al Concejo por el servicio que brinda el Registro Civil.
Entre las deficiencias destacadas que pudo comprobar la edil, se encuentra la cantidad de personal, la que en la actualidad no resulta suficiente para brindar una óptima atención, a pesar de que hace tres meses se habría pedido la incorporación de más agentes.
Lo más preocupante es que el sistema para los registros no está informatizado, porque las máquinas se fueron rompiendo y nunca las arreglaron, por lo tanto, todo trámite se debe derivar a Buenos Aires, con la demora que ello implica.

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