Quizás nunca como en esta gestión del contador Atilio Velásquez en el Insssep se ha manifestado un constante conflicto entre buena parte de los prestadores y la entidad. Lo cierto que ambos se necesitan y que, aunque difícil, la relación no debería resultar tan traumática.
La puesta en vigencia de la conectividad permite ahora conocer on line información de gastos por consultas, prestaciones e indicaciones de medicamentos que facturan los médicos, dejando al descubierto impresionantes inequidades.
El sistema de conectividad ha sido implementado por el actual directorio que, entre otras ventajas, permite conocer on line todas las transacciones que realizan los prestadores y sus costos y lo más importante que el afiliado debe convalidar la atención mediante firma del comprobante emitido por el sistema.
Este monitoreo permitió observar, por ejemplo, que 15 profesionales facturaron 7.010 consultas por $ 252.293,20 en diciembre de 2010, lo que hace un promedio por médico de 467 consultas, o sea $16.819,54 para cobrar. A ello hay que sumarle prácticas ambulatorias y medicamentos prescriptos por $84.792,82, que hacen un promedio de $ 5.652 para cada uno. Sin contar plus, cada uno de estos 15 médicos en promedio percibió por su facturación de diciembre, la suma de $ 22.471,54.
Se debe señalar que el sistema de conectividad se había contratado durante la gestión del gobernador Roy Nikisch y que no se utilizaba, aunque se debía pagar un jugoso canon mensual a la empresa contratada. Aún hoy el sistema no funciona a pleno, ya que al no tener la tarjeta el afiliado y no existir el posnet en los consultorios, pueden inventarse prestaciones como en el caso de diciembre de 2010 y que se calcula, se siguen repitiendo.
El plus
Uno de los flagelos que padecen los afiliados al Insssep es el cobro de plus por la mayoría de los prestadores, lo que perjudica al afiliado y también a la obra social, sin que hasta la fecha se consiga llegar a una instancia superadora a pesar de los muchos intentos. El instituto reconoce al prestador por consulta un arancel cercano a los 40 pesos. A este importe se debe agregar un plus que va de 20 a 100 pesos. En este tema, hasta ahora es escasa la colaboración de los afiliados que, al no querer confrontar con el médico, evitan realizar la denuncia formal. Es bueno recordar que por el plus los médicos se niegan a extender facturas, por tanto no tributan ni en la ATP (Rentas) ni en la AFIP.
Asistencia farmacéutica
En el área de Servicios Directos, de la cual dependen la farmacia, la óptica y el banco de prótesis, se registra una tarea profesional altamente competente. Se advierte una política responsable y eficiente con cobertura integral en medicamentos de alto valor terapéutico. Mensualmente la obra social toma a su cargo el 100% de medicamentos oncológicos ($1.500.000); para diabetes ($700.000), para artrosis reumatoidea ($650.000); para HIV ($50.000); para trasplantados ($150.000).
Costo en los medicamentos
El precio de algunos medicamentos es escalofriante, principalmente los que se prescriben para patologías agudas y crónicas.
Algunos ejemplos según la farmacia del Insssep:
Revlimid 10 mg x 21 cápsulas $38.770, Nexavar 200 mg x $29.950, Suten 50 mg caps x 28 $ 27.000, Rebif NF44 x 12 $ 20.338, Terceva 150 mg $150 mg $18.100; Avonex x 4 $16.000, Herceptin 440 mg vial 20 ml $14.410; Mabthera 500 mg/50 ml vial x 50 ml $13.205, Avastin vial 400 mg /16 ml x 1 $12.490, Glivec 400 mg comp. X 30 $ 10.899.
Mes a mes el incremento de los medicamentos es del 5 y 6%. A esto hay que sumarle los medicamentos que los laboratorios incorporan al mercado, donde reciclan algún existente para encarecer los nuevos.
Anualmente las farmacias del Insssep entregan más de 8.000 formas farmacéuticas. Otro dato de interés es que 120 afiliados tienen un consumo superior a $ 10.000 pesos en medicamentos con un total de $ 2.500.000 y existen otros 9.500 afiliados que consumen mensualmente $ 2.500.000.
Como se observa, el asegurar la provisión de medicamentos de algunas patologías le significa a la obra social un esfuerzo enorme y deja al descubierto la necesidad que entre todos los involucrados (pacientes, médicos, prestadores, proveedores y obra social) deben asumir una actitud responsable para “no matar la gallina de los huevos de oro”, como definió un directivo a la obra social.
Genéricos
Por ley nacional y provincial es obligatorio que el personal médico prescriba el medicamento por su monodroga, nunca por la marca, exigencia que, es bueno aclarar, no se respeta por parte de los profesionales de la salud.
El directorio dispuso la entrega gratuita de medicamentos genéricos que, según definición de la organización Mundial de la Salud (OMS) “son bioequivalentes a la marca original”, es decir, iguales en composición y forma farmacéutica y con la misma biodisponibilidad.
La principal ventaja de un genérico frente a uno de marca es el menor precio; además cumplen los mismos registros sanitarios que los de marcas y tienen la misma eficiencia sobre el organismo. Otra ventaja esencial es la efectiva y real contribución a la economía y salario de los afiliados.
Prevención
El directorio viene desarrollando y adoptando medidas de sanidad preventivas, curativas y recuperativas de sus afiliados y familia, con prioridad en la atención materno infantil, la detección precoz de cáncer génito mamario, campañas de vacunación gratuitas antigripal y contra la neumonía, el mal de Chagas. Se trabaja progresivamente en la implementación de un sistema integral preventivo con prestaciones que atiendan coberturas de los eventos de la vida humana, todo tendiente al mejoramiento del estado sanitario de sus afiliados.
Sobre la base de los grupos de riesgo se diseñan actividades educativas y recreativas. Se sabe que el grueso de los grupos de riesgo lo conforman tres patologías: las oncológicas, las enfermedades del sistema digestivo y metabólico y las cardiovasculares. En este marco se inscribe el programa de diabetes que recolecta información de afiliados con esta patología. Cuenta con un padrón superior a los 5.000, a quienes obligatoriamente y en forma permanente e ininterrumpida se les suministran medicamentos, en casi todos los casos con cobertura 100% a cargo de la obra social y además, el programa tiene a su cargo la Escuela de Educación que para la divulgación de la problemática derivada de la enfermedad diabética y sus complicaciones.
Aportes a la obra social
Es importante hacer saber que el afiliado del Insssep tiene protegida su salud y la de su familia con el aporte del 6 por ciento (5% para obra social y 1% para Fondo de Alta Complejidad), que se le descuenta de su sueldo. Así, para un sueldo de $ 3.000 representa $180 mensuales. Si se lo compara con los aranceles normales que cobran las prepagas y, en especial, con las condiciones contractuales a las que se debe adaptar el socio, los beneficios del Insssep son incomparables.
El principio de solidaridad es efectivo por la vigencia de un sistema integral de seguridad social, con prestaciones que atienden todas las coberturas y un vademecum de medicamentos irrestricto que además se extiende a las diversas actividades y formas de vida en que se desenvuelven sus afiliados. Para el Insssep según, decía un directivo “el recurso más preciado son las personas”, de ahí la prioridad por el cuidado de la salud.
El gobierno recauda por aportes a la Obra Social de sus empleados activos una cifra cercana a los 860.000.000 anuales y, en rigor de verdad, se desconoce lo que le transfiere al Insssep. Los aportes de obra social de los jubilados los recauda el Insssep que anda en los 130.000.000 anuales, pero que se ocupan para solventar las necesidades previsionales que se agregan a los 140.000.000 millones que aporta en Anses. Si existe un superávit de la obra social, debe de ser insignificante. Cuando se concrete el pase a planta de los precarizados, se podrá contar con mayor recaudación y superávit.
Un observador luego de analizar toda la organización del organismo concluye que el manejo es anárquico. No existen líneas definidas de autoridad, todos dependen de todos y todos terminan haciendo lo que se les viene en gana. Advertirlos o exigirles que cumplan horarios y sean eficientes es para que se te venga el gremio encima. Los que respetan algo y se esfuerzan un poco son los contratados de obra, que lo hacen por el miedo a perder el trabajo. Cuando pasen a planta adoptarán la misma actitud negligente y desaprensiva que tienen los agentes de planta permanente. Sin embargo, hay que convenir que hay gente que trabaja mucho y muy bien. A todo esto hay que agregarle las asimetrías e injusticias que existen en materia de remuneraciones. Los sueldos no se ajustan a la responsabilidad ni complejidad inherente a las tareas que tienen asignadas.

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