Tras la puñalada que recibió el inspector de tránsito Claudio Basili, el intendente Mario Meoni se mostró preocupado por la sucesión de hechos de violencia contra esos agentes de tránsito.
En efecto, los agentes de control de tránsito se movilizaron ayer hasta la Inspección General, en medio de un clima tenso, para reclamar mayores medidas de seguridad en su trabajo, a la espera de que apareciera algún funcionario a darles una solución.
Además del pedido de mayor seguridad, los trabajadores peticionaron la posibilidad de ser trasladados a otra área estatal, en caso de que algún trabajador así lo requiera.
Por la mañana, el intendente Meoni recibió a Osvaldo Rolla, titular del Sindicato de Trabajadores Municipales, y a su adjunto, Gabriel Saudan. Paralelamente, Mauro Gorer y Damián Itoiz, secretarios de Gobierno y de Seguridad, respectivamente, se contactaron con Daniel Rossetti, del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales.
En tanto, los gremios entregaron a las autoridades del Gobierno local un petitorio elaborado por el cuerpo de inspectores, en respuesta a los hechos de violencia registrados en el último tiempo, con varios reclamos, como por ejemplo mayor seguridad en los operativos.
Coordinación
Entre los puntos del documento figura el pedido de trabajar "en forma coordinada con el municipio", para obtener, de ese modo, ayuda rápida en caso de recibir un ataque al momento de labrar una infracción.
"Hemos llegado prácticamente a un acuerdo, que no es total, pero confiamos en que las cosas se van a ir encaminando", confió Rolla a DEMOCRACIA. Y agregó: "Se acordaron medidas tendientes a mejorar la seguridad de los inspectores, como que puedan andar de a dos y que cuando se labre una infracción o se realice un operativo puedan estar comunicados con alguna patrulla policial".
Rotación del personal
Otro punto del petitorio exige que haya rotación del personal, "para todo aquel que lo quiera hacer, cada tres o cuatro años, y no exigirle que haga determinada cantidad de multas", señalaron los sindicalistas.
"Hay que buscar las vacantes antes de hacer el traspaso. Es decir, si un inspector pide el cambio de lugar de trabajo debe ir a otro, donde haya una vacante. Eso se hace, pero la idea es que se haga el traslado más rápido", explicó Rolla.
Por su parte, Daniel Rossetti afirmó a DEMOCRACIA: "Ambos gremios nos pusimos de acuerdo, porque es un reclamo justo ante la escalada de violencia. Se pide la presencia de dos policías por turno, en apoyo permanente, como era antes, y no ir solos a los operativos porque de ese modo quedamos muy desprotegidos".
Estaba de franco
Por su parte, el director de Inspección General, Miguel Chami, afirmó a DEMOCRACIA: "Quiero aclarar que el ataque al inspector Basili se hizo cuando él estaba de franco, no estaba trabajando. El hecho es repudiable, de todas formas".
Y añadió que "lamentablemente la calle se está poniendo cada vez peor", y que los infractores "quieren tener más razón" que las propias normas.
"Los inspectores de tránsito siempre están expuestos a las agresiones", consideró. Y agregó: "Afortunadamente, Claudio está saliendo de esta situación dramática. Accedimos al parte médico; él mismo habló por teléfono con uno de sus compañeros. Vamos a ver cómo sigue evolucionando, ojalá que sea todo para bien", expresó Chami.
Varios episodios
"Ya ni me acuerdo cuántos hechos de este tipo acontecieron, pero con esta persona que apuñaló a Basili, ya suman al menos cuatro", repasó el funcionario. "A nadie le gusta que lo infraccionen. Los que reaccionan mal son los que andan por izquierda, los que no están en condiciones de transitar", consideró Chami.
Y contrastó: "Los que tienen todos los papeles que corresponden, no te van a decir nada. Directamente esa persona te va a mostrar la documentación, que siempre tienen que estar en el vehículo, ya sea una moto o un automóvil", explicó.


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