La reanudación del debate sumó cuatro testigos para la semana próxima, además de repetir al barrio tras el frustrado relevamiento por la neblina. Tal como lo anticipó LA MAÑANA, el veredicto será en agosto.
Así quedó establecido por el tribunal, presidido por el doctor Lorenzo Rodríguez, luego de la reanudación del debate tras el pedido de suspensión de uno de los defensores y el paso de la feria judicial de invierno.
La audiencia se extendió por alrededor de 20 minutos en los que además de la presentación de cuatro nuevos testigos por parte del defensor del productor Francisco Parra, el doctor Martín Aráoz, la mayor parte del tiempo fue para poner fechas a las próxims jornadas debido a otros compromisos de los letrados.
Fue así que se resolvió que los días lunes 23 y martes 24 declaren los últimos testigos del debate. Entre ellos, se destacan el presidente del Centro Vecinal de Ituzaingó, Marcelino Ponce, la doctora Graciela Nicolás, titular del Registro de Tumores de la Provincia de Cordoba, y un especialista en Química que identificó rastros de endosulfn en el Parque Sarmiento en los mismos niveles actuales que existen en el barrio mencionado. Todos los testigos son aportados por la defensa de Parra y buscan deslindar responsbilidades en el “cóctel” de contaminantes que acecharon al sector por años.
Pero también reviste importancia la declaración del doctor Norberto Fernández, un epidemiólogo del Hospital Infantil, que coordinó el último estudio de biomarcadores sobre un centenar de niños. Según ese relevamiento, el 80 por ciento de los chicos tiene al menos tres agroquímicos en sangre.
Inspección a pleno sol
A diferencia del pasado neblinoso lunes 18 de junio, ayer el sol dominaba las calles de barrio Ituzaingó Anexo.
Esto permitió a los jueces de la Cámara Primera del Crimen, los fiscales Marcelo Novillo Corvalán y Carlos Matheu, la parte querellante y los defensores de los 3 imputados recorrer los campos y el barrio para determinar “in situ” las distancias y las ubicaciones de elementos como el alambrado, los silos y los cables de tensión.
Por espacio de hora y media, las autoridades judiciales “salvaron” las dudas que habían quedado en aquella mañana, que al igual que en la víspera, estuvo marcado por una importante presencia policial.
Allí el doctor Rodríguez, presidente del tribunal, junto a otros dos camaristas y las partes recorrieron campo a traviesa alrededor de 500 metros para determinar los límites de cada una de las propiedades, hoy en gran parte urbanizadas pero en otrora sembradas de soja, según los testimonios durante el juicio, hasta el mismo borde de la calle que delimitaba el sector rural del barrio.
También se pudo divisar los silos del campo de los Parra, además de la presencia de un tendido de cables de media tensión, que para que las defensas serían trascendentes para desmentir que la posibilidad de aerofumigaciones ante esa presencia.
Sin embargo, para la parte acu- satoria este tendido eléctrico no tendría incidencia, ya que está ubicado en otro lugar distante.
La segunda parte de la nueva inspección ocular, que llevó a las partes hasta la propia casa de Parra (que junto a José Gabrielli y Edgardo Pancello están acusados del delito de “contaminación dolosa”), se desarrolló en el dispensario de Ituzaingó Anexo, donde testigos ratificaron sus dichos sobre que lo avistaron en 2008 cuando una avioneta fumigó los campos próximos.
«Desde aquí sentimos el gusto amargo de los agroquímicos en nuestras bocas», comentó una mujer.
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