Insólito: destrozan el ingreso a una casa para robar el perro

Insólito: destrozan el ingreso a una casa para robar el perro
El morador padeció dos hechos violentos en solo seis meses. Aún no encontraron a los culpables. Tanto Sebastián Costanzo como sus vecinos exigen mayor presencia policial y seguridad en la zona.

Un insólito y cruel suceso ocurrió la madrugada del sábado en La Calderilla, cuando un grupo de delincuentes, aún no identificado, ingresó a una vivienda sin moradores y, tras romper el portón, se llevó con violencia a la mascota de la familia, un ovejero alemán de siete meses, en lo que se estima fue un robo selectivo perpetrado por especialistas en la sustracción de perros de raza.

De esta manera, la casa ubicada en el pasaje El Palenque, sin número, sufrió un segundo robo en aproximadamente seis meses; los culpables de ambos episodios violentos aún no fueron detenidos.

En diálogo con El Tribuno, el dueño de la casa, Sebastián Costanzo, comentó que si bien él y su familia no se encontraban en el lugar “fueron nuestros vecinos quienes nos alertaron de la situación, cuando a las 0.30, tras escuchar ruidos extraños, vieron a unos hombres que lacearon a Hulk, mi ovejero alemán, lo arrastraron semiahorcado y lo cargaron en un vehículo”.

“Estamos destruidos porque nos habíamos encariñado demasiado con el animal, que encima posee una enfermedad y está bajo tratamiento veterinario, ya que quedó estéril de cachorro y si no lo medican, puede empeorar su estado de salud”, comentó Costanzo.

“Aproximadamente 15 minutos después del robo llegué a mi casa y verifiqué que solo se habían llevado a nuestra mascota, pero unas cuadras antes de arribar vi pasar a toda velocidad a dos camionetas blancas; eran una Toyota Hilux y una rastrojera. Estoy seguro de que fueron ellos los que perpetraron el hurto porque sus vehículos coinciden con los datos aportados por nuestros vecinos”.

Al ser consultado por el estado en que quedó la vivienda tras el extraño hecho, el joven aseguró: “Las rejas y alambres que cubren el ingreso fueron destruidos. Es increíble que hayan dañado toda la entrada para robar un perro. Todavía no lo puedo creer. Nuestros vecinos nos expresaron su dolor y, como nosotros, sienten una tremenda impotencia porque no solo pudieron ver como arrastraban al perro, sino que además nos contaron que el animal aullaba y forcejaba con los delincuentes”.

Tanto Costanzo como otros habitantes de la zona temen que el lugar, que antes era extremadamente tranquilo, se vuelva peligroso. “Sabemos que hay gente de la zona que observa los movimientos en las casas pero nos mantenemos en alerta para que no haya hechos de inseguridad”, agregó Luis, otro residente de la zona. “Sin embargo, el lugar está prácticamente olvidado por la Policía y si no reaccionamos por nuestra cuenta, nadie lo va a hacer por nosotros”, concluyó.

Inseguridad en diferentes zonas

Tras ser víctima de dos hechos de inseguridad en solo seis meses, Sebastián Costanzo aseguró que las dependencias policiales de La Calderilla y La Caldera no poseen móviles policiales y, por ese motivo, los uniformados se demoran en llegar a los lugares donde ocurren hechos delictivos.

De igual manera, un grupo de vecinos del barrio Ampliación de San Carlos, situado en la zona sur de la ciudad de Salta, denunció en la edición de ayer de El Tribuno que en esa populosa barriada solo hay dos o tres efectivos en la dependencia policial, y que los uniformados tampoco poseen unidades para patrullar la zona.

“A la Policía no le importó”

Tras el desesperado llamado que realizó la familia Costanzo a la Policía luego del robo perpetrado en su domicilio de la localidad de La Calderilla, los efectivos de la zona dijeron no poder asistir porque no poseían móviles.

Sin embargo, estos se comunicaron con sus pares del municipio de Vaqueros, quienes minutos después se presentaron en el lugar.

“Es verdad que los policías vinieron a ver el estado en que quedó mi casa, pero cuando les dijimos que solo se habían llevado al perro, se dieron media vuelta y dijeron que tenían que volver a cubrir el corso”, comentó Sebastián, el dueño del animal, a El Tribuno.

Además, el joven dijo que a fines de agosto pasado, delincuentes ingresaron por primera vez en su casa “y se llevaron un televisor LCD, una minipimer, un reproductor de DVD, sábanas, acolchados y otros objetos de menor valor”.

“En esa oportunidad, también rompieron el alambrado y la puerta de entrada, pero, como también ocurrió ahora, a los policías les importó muy poco. Parece que quieren que hagamos justicia por mano propia”, cerró.

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