El jefe de Gabinete, Gustavo Mena, y el subsecretario de Gestión Ambiental, Sebastián Serra, ratificaron ayer la postura municipal acerca del mal funcionamiento de la planta depuradora de la Tercera Cuenca que opera Aguas Bonaerenses SA (ABSA), a partir de las mediciones realizadas sobre el material de volcado desde 2009.
La polémica se suscitó a partir de declaraciones realizadas el pasado viernes por el subsecretario de Gestión Ambiental, al presentar el Hackatoon que permitió el armado de una plataforma a partir de la cual la comuna comenzará a publicar --en enero de 2013-- valores relacionados con distintas mediciones del medio ambiente.
Para ejemplificar algunos de esos datos, refirió la contaminación que genera el volcado de efluentes en la ría, a partir del deficiente funcionamiento de la planta depuradora, desde su puesta en régimen en 2008.
La controversia surgió a partir de las declaraciones realizadas a este diario el pasado lunes por el gerente de Operaciones e Ingeniería de ABSA, ingeniero Luis Volpi, quien aseguró que las mejoras realizadas a la planta en los últimos meses permiten que "desde hace 15 días" la misma opere "dentro de los parámetros establecidos por la legislación".
Ayer Serra reiteró la situación de mal funcionamiento, basándose en los cuatro años que el municipio lleva controlando los efluentes, a través del Comité Técnico Ejecutivo (CTE) y la Universidad Nacional del Sur.
"Tenemos resultados técnicos medibles. Reitero uno de los ejemplos: mientras la cantidad de bacterias coliformes fecales no debe superar las 2.000 unidades en 100 ml, el promedio de los últimos tres años fue de 1 millón. Es un dato científico que se puede constatar y está a disposición de todos", explicó.
Acerca de las mejoras que ABSA aseguró haber realizado en la planta, Serra explicó que se tiene conocimiento de las mismas a partir de un comunicado de prensa recibido ayer, aunque no puede dar cuenta del efecto de las mismas.
"Deseamos que todas las acciones que desarrolle ABSA sean beneficiosas. No es nuestra idea ir contra ABSA ni tenemos que renunciar a informar sobre el desempeño ambiental de ese establecimiento", explicó.
Esta semana habrá datos. Serra informó que las últimas mediciones realizadas por el municipio datan de octubre, con lo cual si la planta ha mejorado su funcionamiento, los resultados correspondientes a noviembre --que el CTE dará a conocer entre hoy y mañana-- servirán para verificar esa situación.
También señaló que los controles del municipio son en respuesta a la voluntad comunal de conocer la realidad de una situación que afecta a todos, aunque reconoció que los mismos deben ser realizados por el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS) y la Autoridad del Agua (ADA), organismos dependientes del ministerio de Infraestructura provincial.
"Lo cierto es que nunca hemos tenido una respuesta favorable en relación al funcionamiento de la planta, lo cual justificó la presentación hecha en agosto último por la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) ante el Juzgado en lo Contencioso Administrativo por la mala calidad del servicio de ABSA", explicó.
Razones
Si bien Serra señaló que no disponía de los elementos técnicos para explicar las causas del mal funcionamiento de la planta depuradora, apuntó que, a su criterio, las mismas radican en su ubicación "inadecuada" --a pocos metros del Balneario Maldonado--, al diseño elegido y a una mala evaluación del material que debía tratar.
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