Insisten en que el país pague al Club de París

Lo pide un funcionario alemán; discrepancias por el comercio
BERLIN.- Muy positiva y exitosa. Con estas palabras, el director general de Asuntos de América latina del gobierno alemán, embajador Bernhard Graf von Waldersee, calificó la reciente visita de la presidenta argentina Cristina Kirchner a este país. Sin embargo, insistió en el reclamo de que se pague la deuda con el Club de París, del cual Alemania es el mayor acreedor de la Argentina. Como dato sorprendente, comentó que en 2009 hubo superávit para nuestro país en el comercio bilateral, al contrario de lo que afirman funcionarios del Gobierno que hablan de un histórico déficit comercial de 700 millones de dólares con Alemania.

"En 2009, de acuerdo con nuestras estadísticas, Alemania importó más de la Argentina que viceversa. Según las cifras de nuestra embajada, en 2009 las importaciones alemanas de la Argentina se elevaron a 1456 millones de euros y las exportaciones alemanas a la Argentina, a 1359 millones de euros", dijo Von Waldersee, en una entrevista que mantuvo con LA NACION en la sede berlinesa del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores.

Sin embargo, reconoció que es posible que en 2010, tras la crisis económica global, hayan crecido las ventas externas a causa del repunte de la industria automotriz en la Argentina y las inversiones alemanas en el país (1500 millones de dólares en los últimos tres años, según el gobierno argentino).

"Las estadísticas de comercio exterior siempre están sesgadas respecto del otro lado. Si importamos algo de la Argentina, contabilizamos el valor que tiene la mercancía cuando llega a Alemania, y cuando exportamos algo, contabilizamos el valor cuando sale de Alemania. En cambio, los argentinos calculan al revés. Así, el costo del transporte se atribuye siempre al otro. Esto puede explicar las diferencias. Pero lo que puedo decir es que por lo menos hasta 2009 el comercio no estaba desbalanceado", insistió el funcionario, declaración que marcó un contraste con la declaración de la Presidenta, en la que le pidió a la canciller alemana Angela Merkel "equilibrar el intercambio".

-¿Cómo evalúa la visita de Cristina Kirchner?

-Creo que la visita fue muy exitosa. Tuvo un elemento cultural, porque la Argentina fue invitado de honor de la Feria del Libro de Francfort, lo que le que le dio al país la oportunidad de mostrar su fortaleza en este aspecto. Obviamente, en el encuentro entre la canciller federal y la Presidenta se tocaron temas que son de interés mutuo. Es normal y signo de una relación de trabajo, de intercambio de posiciones y opiniones. Yo no utilizaría la palabra "quejas". Además, en la tercera jornada de la visita, la Presidenta visitó Hannover como invitada de honor del Lateinamerika Verein, que es la asociación empresarial alemana para la región. Así que la visita abarcó el ámbito de la política, la economía y la cultura en el espacio de tres días.

-Pero se debatió el tema de la deuda del Club de París.

-La Presidenta mencionó en la conferencia de prensa que se debatió este tema. Es natural. Nuestros dirigentes políticos tienen una obligación con los contribuyentes de exigir que las deudas se paguen. Además, si estos asuntos son solucionados, esto tendría un efecto importante sobre el clima de negocios y la confianza .

-En América latina, hay una frontera entre diferentes tipos de gobierno, ¿Cómo definiría al argentino?

-Vemos que hay un debate en América latina sobre el curso político. Y lo que hemos dicho en nuestra estrategia para América latina es que cuanto más cerca están los países de nuestros valores de derechos humanos, libertad individual, Estado de Derecho y democracia, mejores son las perspectivas de cooperación. Y la Argentina es un país con el que tenemos mucho en común y tenemos un intercambio en cultura, comercio y política.

-¿No ve al gobierno argentino como hostil con el sector privado?

-Escuché comentarios del sector privado. Pero veo, por otro lado, fuertes inversiones alemanas en la Argentina.

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