¿Está España a un paso de un final de la organización terrorista que ha asesinado a 850 personas en 40 años? ETA declarará un alto el fuego permanente y verificable antes de fin de año. La coalición ilegalizada Batasuna, que ha sido el brazo político de ETA durante muchos años, le exige un “cese unilateral e incondicional de la violencia”, y este paso debe darlo “sin exigir condiciones previas al gobierno ni políticas ni penitenciarias, a diferencia de lo ocurrido en treguas anteriores”.
Estas revelaciones las formuló ayer el diario El País , el de mayor circulación y prestigio de España. El domingo pasado, publicó una entrevista con Arnaldo Otegi, el principal líder de Batasuna y el nacionalismo radical que ratifica esta línea, donde se despega claramente de la violencia y la extorsión.
Batasuna presiona para que ETA dé una declaración clara de abandono de la violencia para poder concurrir a las elecciones regionales de 2011 . Las mismas fuentes explican a El País que no van a tramitar su legalización hasta que ETA avance en el sentido que exigen los nacionalistas radicales.
Los mediadores internacionales que buscan la paz en el País Vasco han jugado un papel central en este proceso. Esas fuentes indican que “la situación de ETA cambió y existen en su seno menos resistencias que hace unos meses a la nueva estrategia política de la izquierda abertzale”. Esto se debe a “que el rechazo a la violencia está calando en la sociedad”, y al éxito de las operaciones policiales, de la Guardia Civil y de las fuerzas antiterroristas francesas.
ETA jamás estuvo tan golpeada con una dirección tras otra cayendo junto a redes de la organización.
El gobierno socialista decidió no cambiar su política contra ETA en reuniones realizadas el fin de semana pasado. José Luis Rodríguez Zapatero dijo que “toma nota” y que “los pasos dados por la llamada izquierda abertzale (nacionalista) aunque hoy insuficientes, no van a ser en balde”. Pero exige a ETA el abandono de las armas.

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