La senadora provincial María Isabel Gainza presentó un proyecto de ley para estatizar el juego de la Provincia. Se buscar autorizar a Loterías y Casinos bonaerense a explotar sin intermediación las loterías, bingos, casinos y máquinas tragamonedas de Buenos Aires una vez que finalice cada una de las licencias que habilitan a las empresas que actualmente gerencian la actividad lúdica.
“La estatización del juego que proponemos es la solución ulterior que el estado debe emprender en este tema. A medida que vayan cayendo las licencias de bingos y casinos, quedarían inmediatamente estatizadas preservando las fuentes laborales y evitando así eventuales demandas contra la Provincia”, explicó Gainza en una gacetilla de prensa. La iniciativa de la legisladora olavarriense autoriza al Estado a explotar el juego de azar “denominado Lotería Familiar, Lotería Familiar Gigante o Bingo y de máquinas electrónicas automatizadas denominadas tragamonedas, y/o cualquier modalidad de juegos de electrónicos, en línea, o mediante sistemas de telefonía celular, en todo el territorio de la provincia y prohíbe concesionar o delegar mediante cualquier otra forma jurídica la explotación aludida a particulares, municipalidades u organismos nacionales”. El texto establece que “de la recaudación que se obtenga por la explotación de los juegos, el 50 por ciento, como mínimo, deberá ingresar al erario público provincial y será destinado, exclusivamente, a satisfacer los derechos establecidos en el art. 37 de la Constitución”, es decir, las políticas efectivas de acción social y salud pública. Al fundamentar la iniciativa, la legisladora de la CC opinó que “el juego en la provincia de Buenos Aires ha tenido un desarrollo brusco en los últimos años. Esta importante fluctuación en nuestro territorio responde a la proliferación de salas de bingo y tragamonedas en lugares antes impensables por las condiciones de vulnerabilidad social, habitacional y sanitaria en que viven muchos bonaerenses”. La Provincia cuenta actualmente con 46 salas de bingos, muchas de las cuales han abierto sus puertas en los últimos quince años. Existen, asimismo, 11 casinos que responden a una distribución geográfica en sintonía con el precepto que ubica a las salas de juego en lugares de ocio y recreación. Pero sólo 11 de los bingos se encuentran instalados en zonas turísticas mientras que los 35 restantes no lo están. “Al haber tenido las salas de juegos un crecimiento exponencial, se pueden afirmar fehacientemente, que las utilidades, también han tenido un importante desarrollo. Las utilidades que consiguen las empresas de juego en la Provincia son realmente llamativas. Por ejemplo, cada tragamonedas de la firma española Codere tiene una recaudación media diaria de 270,2 euros, mientras que en su país de origen apenas obtiene 42 euros”, enfatizó Gainza. Por último, la senadora indicó que, de concretarse la estatización, “la Provincia contaría con importantes recursos que, en lugar de ir a parar a las cuentas bancarias de un pequeño grupo de empresarios, permitiría paliar algunas de las serias deficiencias que existen en materia de salud, educación y seguridad”. Por su parte, el presidente del bloque de diputados provinciales de la Coalición Cívica-ARI, Walter Martello, reclamó al gobierno bonaerense que convoque a un debate a todos los sectores políticos y sociales a fin de determinar qué se debe hacer con los recursos del juego, ante la inminente promulgación de un decreto que renovará automáticamente las licencias de las salas de juego de azar hasta el año 2027 en la Provincia. “Los bonaerenses tienen que saber que, con los recursos que Scioli va a regalar a los bingueros, más de $5 mil millones por año, por un canon irrisorio, con ellos se podría aumentar en un 10% los salarios de los docentes, policías, médicos de hospitales y demás empleados públicos, como así también las jubilaciones y pensiones que paga el IPS. Se está saqueando la Provincia, utilizando como excusa las dificultades para pagar medio aguinaldo. Un gobernador que no tiene posibilidades de reelección, está comprometiendo a las próximas tres gestiones provinciales”, señaló Martello en un comunicado. En este sentido, remarcó que “los fondos para aguinaldos se podrían haber obtenido de otra manera, incrementando la alícuota de ingresos brutos a las empresas del juego y modificando el esquema de reparto de las utilidades de las tragamonedas, ya que el Estado se queda con sólo $5 de cada $100 que se juegan en las maquinitas”. “Cabe destacar, que el diputado provincial hizo un estudio acerca de la magnitud de los recursos que recaudarán los empresarios del juego de azar en los próximos 15 años. Concretamente, según los números del acuerdo entre Scioli y los bingueros, en el año 2027 habrán embolsado al menos $50 mil millones. Pero esta cifra no incluye los niveles de inflación ni el aumento de ingresos que anualmente vienen registrando estas compañías en la Provincia. Por ejemplo, la principal operadora de tragamonedas, en el periodo 2010-2011, aumentó en un 20% sus ingresos en territorio bonaerense”, añadió. “Si este incremento se proyecta a la totalidad de los años de la renovación, los empresarios de juego de azar (, en 2027, se habrán quedado con este inimaginable monto a cambio de sólo desembolsar un canon extraordinario de $1500 millones, sumado a cuotas anuales –sin interés- de $452 millones, lo que representa apenas un 3,5% del total de los ingresos”, pungualizó. “Gran parte de estos recursos saldrán del bolsillo de la clase media y de los sectores populares, que son los que más utilizan las tragamonedas. Se está hipotecando el futuro de la Provincia, se van a esquilmar aún más las economías regionales para que un puñado de empresarios gane lo que no ganan en ningún lugar del mundo”, cuestionó duramente el legislador y añadió “una tragamonedas de la Provincia tiene una recaudación media diaria de 490 dólares, mientras que una maquinita de La Vegas recauda 112 dólares”.

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